miércoles 23 de noviembre de 2011

Otro poema inédito



Quizá esta sea la última vez que estemos juntos

que nos miremos

que podamos respirar el mismo aire

que nos podamos decir adiós

mirándonos a los ojos: Adios.


No me voy, ya me fui

tan lejos que nadie sabe donde termina una noche

y comienza la próxima.

La noche de los siglos allá arriba.

Las estrellas son las flores de un cementerio

llamado Parque General de los Sueños Rotos

donde no hay mausoleos

sino mediaguas celestes y muchas fotos

de alguien que no halló mejor lugar para esconderse

que detrás de un flash.


Guarden sus cámaras, es en vano.

Mejor pongan atención a lo que les diré ahora:


Primero. Nunca fui feliz, porque una no es ninguna.


Segundo. Todo lo que no me dieron y me correspondía

dénselo a mi madre y a mi hermana. Les pertenece.


Tercero. Viví la poesía chilena

como si la poesía no estuviese agonizando

ni Chile estuviese muerto.


Cuarto. Las millas de vuelo, las horas en carreteras,

los kilómetros en el mapa

se los doy a los niños para que sueñen

como pude soñar yo.


Quinto. Mis libros deben estar al alcance de los muchachos

que odian al mundo y aman el universo

porque el universo los ama pero el mundo los odia.


Sexto. Gracias a las montañas, pues allí quiero descansar

hasta que vuelvan a ser el fondo del océano.


Séptimo. A mis amigos y amigas

les dejo mi vida anónima.

Las furibundas noches que convertimos en poemas.

Las alegres horas. La cerveza y el dolor.

Las peleas que terminaron en la cama.

El reír. El llorar. La sangre.


No hay más nada.

Sólo la última fiesta

y algunos libros destinados a desaparecer.


Quizá esta sea la última vez que estemos juntos.


Ustedes morirán

y yo no.




3 comentarios:

Me pueden decir: Jonhy dijo...

Bueno pues creo que a "La divina revelación" despues de todo, no va a revelar todos tus poemas, me gusta, saludos. J.V.

fa leNnon dijo...

esto me recordó mucho a materia de testamento de Gonzalo Rojas; también la idea de trascendencia del final, jeje interesante visión de mundo =)

Ministerio de Educación dijo...

Vives tu día como si fuera el último. Eso es vivir a plenitud.