lunes 25 de mayo de 2009

+ [N – 1] [o El Cadáver Exquisito de la Lengua]

INTERESCRITURA COLECTIVA HISPANOAMERICANA

III

No hay palabras, compañero, ya sabes, una moneda es un dado de dos caras
llevo meses sin saber si descubrí todas estas cosas en tus versos, o si en realidad siempre estuvieron ahí,
en bocanadas de risa me vuelvo tan normal y la normalidad me subvierte
las llamas en las cabezas de los niños como recorriendo una pampa.
Se cumple la profecía y derramo la tinta por los ojos,
diluvio de la mano que escapa, imagen contraria a la mano, la mano que salva. La mano. El diluvio.
Toda verdad es un caos secreto para siempre.

Abriré con mi lengua tu ataúd, lameré hasta el ultimo hálito de muerte, vivirás
como lajas que arden en el helado sueño
ágil de nadie al brote de realidad a la deriva
y yo queriendo devolverte el sismo
sin tu mano o seno la potencia de tu céntrica jamaica españa cómo estaríamos ahora
nunca enfermo ni afuera de la vida, quemando lo que habría de cadáver
cuando el geógrafo renunciara a su centro.

Corríamos ordenados como los ataúdes en las funerarias de la región
mis caminos ignoran que no existen caminos
con mis manos de anorexia pinté un siglo en una pared
como nube de lluvia ácida dispuesta a entregarte mi veneno;
entrarme en tu cuerpo como entra la yerba en una vaca
viudo súbito, o lo que la noche suprime como gotas de rocío abducidas
y volando sobre todo lo que no existe
ando sin dónde campanita de paria.

Nos mantuvo la nicotina, despiertos, vivos, como un dulce calostro de humo,
un plátano comiéndose a un mono,
si tan solo tuviera el rastro, la estela del amor, el ojo de Dios sobre la nuca
me dice, con una sonrisa que le corta la cara ;
las ideas se deterioran tan rápido como los cuerpos
y el espíritu de este poema es su columna universal
adónde dices que me llamas Lucila Godoy Alcayaga?

no hay nada que decir, sólo palabras.
A continuación el niño Dios. Pase a recoger su diploma.


Versos de: Piero Montebruno (CHI), Aurelio Meza (MEX), Alexander Correa (CHI), Agustín Hidalgo (CHI), Roxana Miranda (CHI), Luis Manuel Pérez-Boitel (CUB), Danitza Fuentealzar (CHI), Miguel Ildefonso (PER), Marcos Canteli (ESP), Alberto López (SAL), Minerva Reynosa (MEX), Javier Norambuena (CHI), Marcelo Arce (CHI), Mario Zetino (SAL), Nervinson Machado (VEN), Alejandra González (CHI), Óscar Cid de León (MEX), Alejandro Méndez (ARG), Reynaldo Jiménez (PER-ARG), Abril Medina (MEX), Alexis Donoso (CHI), Camilo Brodsky (CHI), Arnaldo Donoso (CHI), Luis Eduardo García (PER), Juan Pablo Huirimilla (CHI), Jessica Freudenthal (BOL), Julián Herbert (MEX).

domingo 24 de mayo de 2009

REVELACIÓN EN UNA CAVERNA Y OTROS NUCLEICOS

Reescritura de Meditación en un laberinto y otros extravíos de Javier Romero (Panamá, 1983)


No se duerme en mi mundo
pues mi cerebro es el sol,
nadie muere ahí es cierto
porque la luz es el párpado
entreabierto de la noche.

Hay veces que logro dormir
y soñar que era un río
con un corazón de musgo
rodeado de ángeles ahogados
y un plumaje de algas
donde antes había hueso.

Pero hoy tendremos que decir
que hay una porción de muerte
oculta en cada sueño
como una oscura calavera de caballo
o una foto en la oscuridad,
pues la muerte es la memoria del universo.

El verbo estaba vivo
dentro de los átomos
de los espejismos que concibieron
en las cavernas el destino de la roca:
la poesía rupestre.

Escucho en estas palabras
la luz de otras palabras,
estrépito de venas
a 170 kilómetros por segundo
y allí en ese agujero en el centro de la mano
hay un poema sobre Panamá
que menciona la voz
sea la de un arcángel
desde el futuro acercándose
con un gran secreto escrito.

miércoles 20 de mayo de 2009

NGC 224

sábado 2 de mayo de 2009

+ [N – 1] [o El Cadáver Exquisito de la Lengua]

INTERESCRITURA COLECTIVA HISPANOAMERICANA

II

Ese ojo que me cuida
qué hacía solo en la ciudad de los muertos
rodeado de ruinas y medusas corpóreas que se rinden ante las majestuosidades de un destello
se escucha, de fondo, un documental sobre el placer de los animales salvajes,
de las gotas de vacío y tirones en el cuerpo.
Yo ya soy un cadáver, pero con un poco de paja y mármol aceitoso, con un poco de columna vertebral, con ojos como gradas,
por eso escribo como si fuera un año de personas,
voy rondando en cada paso la muerte, cual trashumante que agoniza
y es que la forma de mi B existe sólo para decir tu nombre:
Oh destilado mercurio que señalas la fiebre que me lleva!
destina sobre cien cristales la razón la sombra pequeña del trabajo,
las moscas de la casa me miran a los ojos esperando que emane algún licor (pero no emano)
y después de todo, las calles se cierran como libros que jamás habremos de leer.

Leo con los ojos de ser una legión
que recuerda los témpanos en donde yacen los condenados;
he aquí que la luz se acerca como un cachorro tembloroso,
intervalo del ahora; en la cabellera los soplos se disgregan
el Gordo Kaxike y Los Tres Pistoleros Alegres.

Andes comieron océano olvidos líticos que llovían aventura
cadavéricos hacia la influencia porcina una mentira mas / quebrar el espejo
donde mi mano se convierte en mi ojo y
es cre(v)e.
Vi en el arte del vidrio todas las vidas deformes de mi causa calcinada, fueron bacterias en los desiertos de la memoria,
nadie sabe que en realidad soy un hombre pues vago por la realidad como por un escondite
velan mis dientes el cadáver de mi lengua
tampoco esta cama es una ofrenda literaria
este poema es una revelación.

Versos de: Alfonso Freire (CHI), Marcos Arcaya (CHI), Javier Alvarado (PAN), Elena Medel (ESP), Andrea Jiménez (CHI), Leopoldo Lezama (MEX), Rainier Alfaro (SAL), Fernando Trejo (MEX), Ljudevir Hlavnikov (PER), Alex Piperno (URU), Amalia Gieschen (ARG), Luis Paniagua (MEX), Alexis Figueroa (CHI), René Morales (MEX), César Cortes (MEX), Timo Berger (ARG-ALE), Salomón Valderrama (PER), Elisa Rivara (CHI), José Molina (MEX), Vanessa Martínez (PER), Gustavo Barrera (CHI), Christian Formoso (CHI), Anita Montrosis (CHI).

+ [N – 1] [o El Cadáver Exquisito de la Lengua]

INTERESCRITURA COLECTIVA HISPANOAMERICANA

I

Giramos alrededor de la noche y somos consumidos por el fuego
como por un desfiladero de nieve, abrazados al rápido vaivén que nos destila
el primer Arco Iris es de un tenue color morado
y vino porque Dionisio era un queso perforado como mi amor.
En los ojos de Dios millones de diamantes
el aire está sucio y nuestra saliva no lo conmueve
frente a la Coatlicue las bocas travestidas han devorado látigos.

Caminamos bailando sobre el deseo sin culpas,
no hay por qué llorar sobre el semen derramado
yo conozco a la casualidad,
la dura ley en globos aerostáticos, la vasta ley de ráfagas y éxodos; me hice oculto en esos trechos,
todas las espías yankees están envirusadas por el lesbianismo pentagonal.
Los gestos cálidos del profeta Púrpura que reclama y fuerte su #12365: (Paidós)_greavot,
la movilidad reducida en las neuronas desencadena cascadas de luz que alteran el sistema y el individuo no percibe, imagina en el cuerpo ajeno,
corpus, puerco, virus
humano: ser luminoso...su propia luz lo ciega!.

Detrás de la ventana, la botella hecha memoria y mar y lejanía,
incendios de flores en sombra arrasando las gargantas de los enamorados,
mas yo estuve en los muelles de Barranco:
di que no seremos manada.
Hacen el amor como si estuvieran en el fondo del mar
y se ríen de que allí el mundo sólo sea un desierto,
hundiré mi vacío en la tierra para que sea fértil
como atlánticos nocturnos latiendo a la velocidad del corazón en el calentamiento global de las habitaciones.

Voy a construir una ventana en medio de la calle para no sentirme solo,
toda la ciencia de los muebles: siéntate: la silla es un laberinto de luces y sombras
pero te golpea tu padre y hace ¡paf!
la voz que el silencio escucha,
y los poemas salen a volar por el ancho cielo y
debajo del asfalto duerme nuestra madre explotada x un kabron.

Si lo mío es tan poquito para mi generación
vivo en un callejón de La Libertad.


Versos de: Paolo de Lima (PER), Yaxkin Melchy (MEX), Óscar David López (MEX), Gabriel Vallecillo (HON), Alan Mills (GUA), Aldo Alcota (CHI), Alejandra del Río (CHI), Josefina Jiménez (PER), Sergio Ríos (MEX), Cristino Bogado (PAR), Santiago Márquez (URU), Carlos Cociña (CHI), Gustavo Reátegui (PER), Waldo Leyva (CUB), Javier Díaz Gil (ESP), Roger Santiváñez (PER), Yanko González (CHI), María Inés Zaldívar (CHI), Otoniel Guevara (SAL), Nicolás Said (CHI), Miguel Ángel Zapata (PER), Pamela Romano (BOL), Tamym Maulén (CHI), Felipe García Quintero (COL), David Aniñir (CHI), Rafael García-Godos (PER), Omar Pimienta (MEX).

2 +

COMPLEJO DEL EXCESO

Reescritura de La resistencia de Julián Herbert


Mi cuerpo se inclina al escribir
con tantas palabras en el inconsciente.

Hola lengua; hola
mano. Yo veo
su descomposición
en las letras de mi nombre.
Más allá de esos escombros yacen
unos borrachos en calzoncillos
con el deseo de ser dioses
cuando el espíritu es del tamaño
de esta habitación.

Tuve huellas y líneas del destino
en mi espalda
-secreciones, carroña-
y gotas de luz en mi boca.
Un hombre me preguntó
por el veneno verbal
y examinaba el movimiento de mi corazón
como tocado por un ángel de la guerra.
Yo me dejaba lamer. Era mi lugar.
No me resistía
porque esa es la vocación
cuando uno es un muchacho
arruinando el paisaje.

Yo, como él,
muchas veces soñé estar hecho de ceniza,
parado junto a la carretera
pidiendo un aventón
como si fuera un trocito de Dios,
pero el día es cruel
aunque depende su duración
de la forma en que el fuego convierte el hielo
en una noche que no puede cerrar sus ojos.

Amanecerá y estaré muerto
por el festín o la circunstancia
confundiendo palabras y volando en círculos
alrededor de una R, una patria distinta,
después de matar a mis padres.
Escribir es profanar. El cuerpo
es mi única posesión
y todo lo que aquí puedo tocar
resulta ajeno,
pues lo propio y la palabra propio
se han extraviado
en el bosque de la representación.




LA CASA MUERTA DE LA MUERTE

Reescritura de Todas estas puertas de Amaranta Caballero


Escribir: agudo pasaje junto al precipicio de la página en blanco. Color que encierra un secreto. Sus venganzas. Calaveras y huesos. Pequeño desierto. No hay palabras: R.

Y cómo decir entonces que la mano es una nube sobre este paisaje.
Era un eclipse:
Parte de un cuerpo que deja ver la oscuridad,
el alma ennegrecida por el sol.

¿Recuerdas el blanco de esos libros?
Vamos. No digas que no lo sabes.

Yo: sabía
Tú: sabías
Ellos: no sabían.

El jardín estaba lleno de palabras, pero el paisaje era plano, austero.
El único relieve era la luz.
Y había una casa. El primer síntoma para hablar en plural.
Una casa de papel donde estaba escrita mi vida. No hagas caso. Las palabras son sólo palabras. Duelen.

¿Eres tú quién no habla?
Me dijeron que no hablas
¿No hablas?

Los libros: un pasado: polvo.
Una escalera sobre el tiempo.
Amaneceres de objetos.
Amaneceres de objetos, flores y plantas.

Comencé a ver todo como si estuviera vacío. Entre mis ojos y el resto de ojos sólo sangre. Esa palabra. Y ese color de mis huesos: blanco. Nada más permanece. Y yo: palabra.

La casa en deconstrucción es olvido.
Desde el aire intuyes esa necesidad:
recuerdas.

¿A qué venías?
En esta casa, en este cuarto, en esta página en blanco recorres tu vida. Existe un voyeur dentro de uno.
No voy a escribir aquí lo que tú quieres leer.
Delimitar: el borde de caminar, la otra mitad.
Abrir los ojos: el mar está esperando.

Esta casa es esa palabra. Esta casa es ese océano. Esta habitación es esa página. Esta puerta son todas las ventanas por donde quise salir a volar, sí.

Me corté sobre el paisaje. La sangre era agua.
Me sumerjo en un viaje no sé hacia donde.
Me observo la casa naufragada.

: cerrar la puerta : no pertenecer : desaparición.

viernes 1 de mayo de 2009

LA MENTE ES SUEÑO (EL TIEMPO NO EXISTE)

Reescritura de La invención del mundo de Martín Camps

A Víctor y Francia

Para no tener que escribir yo sueño
como al cerrar los ojos tendido en mi cama,
como al abrirlos en el túnel del metro.
Soñar con la profundidad de que todo no existe
ni siquiera ustedes que ahora me oyen, o creen hacerlo,
mientras yo los contemplo desnudos
y hago memoria de unas fotografías mentales
que perecieron en un incendio también mental.
En el principio, la luz era agua seca
cayendo desde el cielo e iluminando
la sequedad de los desiertos
y los huesos convertidos en leyendas.
Seguiré soñando, creeré en las montañas
de esos mapas en blanco, creeré en esos mares
que son silencio en estado líquido,
creeré en esta mano que escribe bajo mis ojos
que no tienen a donde ir,
lo que significa que están muertos.
Este poema va y viene como la tinta
con que es escrito antes de congelarse bajo la lluvia
o derretirse sobre las piedras mayas
que he soñado en estos momentos
para probar la falta de gravedad de las palabras
aunque nadie haya leído el Popol Vuh en el espacio,
o tal vez sí,
pues es más barato enseñar
que la Tierra es cuadrada
y que las personas de otros países se llaman extranjeros.
La mera neta del planeta es que no
pensando en que la ebriedad no es un estado,
sino un pequeño pueblito donde se inventó el alcohol
y todos sus sinónimos
y donde hay una doble casa que es morada
rodeada de aves que sólo descansan sobre el horizonte
lleno de jirafas que recuerdan,
armadillos que andan en círculos y tigres
que sueñan con la nieve que nunca han visto.
No hay un circo allí, pero sí una mala noche
de ese alguien que duerme en mí mientras escribo
y murmura que le reventarán los ojos
con una espada ardiente y que la maldición egipcia
de la ceguera paulatina se extenderá hasta la eternidad.
La R es un puente,
un intento de llenar el vacío que es la boca del cielo.



[Aquí va la fotografía de un sueño mío]



Por su cercanía con la muerte
ha asimilado la estructura del poema.