miércoles 29 de abril de 2009

BUDA CON MIL MANOS

DOS MAS

UN NIÑO INDIO

Reescritura de Chicos Índigo de Alejandro Méndez (Argentina)

Elegí esta ciudad
abandonada
con millones de silencios.

Esos gritos,
blancas golosinas brillantes
ajenas a mi historia,
acortan la distancia al futuro.

Desde donde viene un niño
imbricado en el aliento
de los sueños,

los sueños del mundo.

Palpa la espesura de estas palabras
que bastarán
para un mapa de la ciudad
en estado alfa.

Cierro los ojos y el espejo se da vuelta
allí veo diamantes y meteoros
que flotan en el espacio
como si este fuera el libro más brillante
sincronizado con el corazón
listo para desnudarse.

Vi una estrella que venía hacia mí
era el niño de los sueños otra vez,
tenía trece años e imaginaba tener casi treinta.

Estoy tirado en la cama escribiendo
y tengo un libro a mi lado. Uso bigote.
La ciudad está en caos y miro un lugar
no lejos del horizonte.

Esa era su visión,
yo hice un chiste
pero el sueño ya comenzaba
a desvanecerse.

Estoy lejos de casa
una
y otra vez
sonriendo sin ganas
recordando el vaso de cerveza de anoche
y el niño que fui
ese día que los chinos
inventaron las mariposas
que salíamos a cazar con mamá.

Un día le dije a ella que
nunca me dejara solo,
yo también se lo prometí
fue el final de un frágil milagro
y el comienzo de un eterno destierro.







EL CUADRO DEL OLVIDO

Reescritura de El círculo de la memoria de Lucía Estrada (Colombia)


Qué secreto
debo olvidar
en el poema.

Aquello que
no ha sido mío,
la mano derecha
la mano izquierda,
cada calle, cada cuerpo.

Por eso reinvento fragmentos,
estrofas, territorios de lenguaje
incrustados en mi propia historia.

Antigua y futura
la vida tras un hombre
que ha muerto
y de quien sólo
queda su porvenir.

Buscar es inútil
entre las rocas o el mar
lenta crece la flor
y rompe el paisaje
esa oscuridad que ha de abrirse
para dar paso a la escritura.

Un silencio seco, una música lejana
una lengua en extinción.

Seré pájaro, mitad sinfonía
mitad asombro y todo aire
en la belleza de alejarse
a través de un espejo roto
por agujas de un mismo árbol.

Cada quien tomó su camino
el crimen y la enfermedad
y antes que todo termine
cerraré el libro y con él
la pesadilla.

Imaginaré una cárcel
convertida en piedra
devorada por las hormigas
para preguntar entonces
con una boca que no es mía
¿qué de mí quedó
a parte de huesos?

sábado 25 de abril de 2009

DOS NUEVAS REESCRITURAS


EL FRÍO DE SÍ

Reescritura de Finlandia de Claudio Burguez (Uruguay)


Siendo honestamente brutal
en este experimento de veinte minutos
lo que siento es una deriva
de las cosas y sus nombres.

Lo que allá es veneno acá es antídoto
si salgo entro
y si llueve el cielo se llena de agua.

Un perro congelado se derrite
camino a casa
nos prohibieron mirarlo
más que a cualquiera otra catástrofe natural.

Hace tiempo que no sabía
de cómo era estar frente a algo así.

Yo, el invierno y los libros
cosas que lloran,
miran hacia delante
y se comparan con la muerte.

Alguien ha observado esto
me pregunto
el hielo de esta ensoñación.

Me desperté en la madrugada fría
y otro perro intentaba matarme.

Al parecer la idea es sólo ver
lo que uno va pensando, no más,
alguien lo sabe, podía pasar,
preferimos eso.

Más allá, desde jardines llenos de charcos
las estrellas se reflejan como letras,
el lodo se ha vuelto
una fiesta de año nuevo
en el hemisferio norte.

No sé decir de otra manera
que el poema es un invierno,
más bien
una pequeña fogata en ese invierno.





DE LA CEGUERA DE LOS CUERPOS


Reescritura de De la mala memoria y el verano de Nelson Simón (Cuba)

1
Cuerpos
que construían la noche
como meteoros adictos
al olvido.

2
La noche se abre
y todo pareciera estar
a punto de morir
incluso la sed por alguien
donde recostarse.

3
En el silencio
de esta cerveza
fingimos guiñarnos un ojo
para olvidar la voz de la ciudad
palpitando por el acto poco creíble
de existir.

4
A lo lejos los amigos,
acá un papel y un lápiz
para escuchar
la música, la luz, los besos
de este poema.

5
Los muchachos nadan en sus cuerpos
hasta agotarse,
hunden sus ojos
y las estrellas se callan
para oír su respiración
suave y oscura.

6
Estas manos palpan
lo que no quedará de nosotros,
ni siquiera en el fondo del mar
o en la orilla de esta playa.

7
Ya es de madrugada
y el monte se confunde
con los mosquitos
a pesar del deseo
de repetir viejos nombres.

8
Un nuevo día
como un cuerpo perfecto
que le falta su sombra
y se frota contra la muerte
sobre la página
al verse descubierto en un sueño
que destruye
-lentamente-
la ciudad.

(Del libro inédito Debajo de la Lengua)

miércoles 22 de abril de 2009

HIJO MIO, NO REGRESES NUNCA A CASA

Colima, 21 abril 2009


Hijo, no regreses nunca a Chile
tu patria ya no es tu patria,
tus amigos no te saludarán.
Sólo polvo y ceniza es nuestra casa
y tu ropa se la llevaron los vientos del sur.
Sácate de la cabeza la idea del regreso
nada es como nunca
y nunca es peor.
Tus libros los saquearon quienes
alguna vez te leyeron
pero ya no.
Vivo sola y tengo hambre
no me hagas más sufrir,
todo océano vuelve a ser desierto
y toda montaña regresa a la profundidad.
Con quienes te acostaste hoy te niegan
y a quienes diste tus poemas
los han arrojado a la basura
y dicen que es estiércol.
No regreses nunca a Chile
porque estamos desapareciendo,
la muerte se murió
y el poder lo tienen las hienas
y los buitres.
Viaja por países
báñate en los mares que existen
y bebe delos ríos dulces
escóndete del sol en cada árbol
sigue el camino de las nubes
y llora debajo de la lluvia
sueña todo lo que no puedo soñar yo.
Hijo mío,tu país te odia
porque tú lo odiaste primero
maldijiste a la vanidad
y al fascismo,
se los dijiste en la cara
y no apretaste los dientes
como tantas veces te lo dije.
Tus heridas fueron más profundas que las mías
y tu tristeza más grande que tú.
No pienses en regresar
es en vano
querrán escupirte y en la calle me insultarán
seguirán haciendo sus fiestas
para burlarse de todo lo que tenga que ver contigo
y se mofarán de cada una de tus palabras.
Ya no hay vestigios de ti
ni fotografías viejas,
los vasos donde bebiste cerveza
los han quebrado en nuestras ventanas
y todo lo que rompiste
me lo han venido a cobrar.
Los que eran tus más cercanos ayer
han sido quienes más se ensañaron
y vinieron a golpearme
para que no dijera nada sobre ellos.
Por eso te digo, hijo mío
no quieras regresar a Chile
sobre todo por una última razón:
Chile eres tú.


***

FILHO MEU, NÃO VOLTE NUNCA PARA CASA

Trad: Ana Rüsche

Colima, 21 de abril de 2009

Filho, não volte nunca para o Chile

tua pátria já não é a tua pátria,

teus amigos não te cumprimentarão.

Apenas pó e cinzas é nossa casa

e tua roupa foi levada pelos ventos do sul.

Tira da cabeça essa idéia de retorno

nada é como nunca

e nunca é pior.

Teus livros foram saqueados por aqueles

que alguma vez te leram

mas já não mais.

Vivo sozinha e tenho fome

não me faça mais sofrer,

todo oceano torna-se deserto

e toda montanha retorna à profundidade.

Com quem você antes dormiu agora te negam

e aos quais falou teus poemas

agora os jogaram no lixo

e dizem que é esterco.

Não volte nunca ao Chile

porque estamos desaparecendo,

a morte morreu

e o poder quem o possui são as hienas

e os abutres.

Viaje por países

banhe-se nos mares que existem

e bebe dos rios doces

te esconde do sol em cada árvore

segue o caminho das nuvens

e chora debaixo da chuva

sonhe tudo o que não pude eu sonhar.

Filho meu, teu país te odeia

porque você o odiou primeiro

maldisse a vaidade

e o fascismo,

se disseste isto na cara

e não mastigasse os dentes

como tantas vezes eu te disse.

Tuas feridas foram mais profundas que as minhas

e tua tristeza maior que você.

Não pense em voltar

seria em vão

irão querer cuspir na tua cara e na rua me insultarão

continuarão fazendo suas festas

para zoar tudo o que tenha algo a ver contigo

e tirarão sarro de cada uma de tuas palavras.

Já não há vestígios de você

nem fotografias velhas,

os copos onde tomou cerveja

foram atirados em nossas janelas

e todo o que você quebrou

me vieram cobrar.

Os que eram teus mais próximos ontem

foram os que mais me maltrataram

e vieram me golpear

para que eu não diga nada sobre eles.

Por isso te digo, filho meu

não queira voltar ao Chile

sobretudo por uma última razão:

O Chile é você mesmo.

TRANS 2.0: florecita de mi banqueta despeltrada


Travieso, mi niño, mi negrito inquieto, arrullo trasnochado de mis sueños, florecita de mi banqueta despeltrada de tanto clavarle el diente, mi ventanita rota, cristal madrugador guardián de mis deseos, Bernabé Travieso papito mío, mis lágrimas desaguan mi dolor en esta aguita de rimel que tiñe mi vestido y el papel, Bernabé Travieso, Travieso mío, entiendo que no debí dejarte plantado en aquel cuarto secreto, ni debí dejarte esperando mi retorno en aquel catre de tijera, cama humedecida de nuestro vértigo, no me vayás a odiar tanto mi muñecote lindo, no me odiés por alejarte mi enfermedad de palidez y de sarcoma, la muerte que recién ahora recita en mi nuca tu nombre, como cuando me soplabas vos para empujarme tus palabras lindas, pero qué iba a hacer yo, decime, yo que renuncié en silencio a mis secretos, no me odiés corazón por llevarme en las entrañas ese animal extraño que me hace flaca y chiquita, ¡vos tenés que reproducirte!, porque la gente linda como vos tiene bebes hermosos y rosados para felicidad de la prisión de mis flores marchitas. Yo también me puse en una chiche tu nombre Travieso, con un clavo hice un cruz en el suelo, besé la tierra para que te acompañara más allá de mis manos y luego me marqué, me marqué con vos eternamente, sobre mis restos que se me caen como pintura vieja, me descascaro mi amor, me quiebro, quizás volviendo de nuevo al polvo los pedazos de mí acaricien de nuevo tu máscara enmudecida y tu recuerdo.
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sábado 18 de abril de 2009

FRAGMENTOS DE UNA ENTREVISTA A HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS


Revista Espiral No 22, México

Por Claudia Apablaza

http://www.revistaespiral.org/espiral_22/entrevistas_claudia.htm

De los 90’

¿Qué diálogo tiene tu escritura con los poetas de los 90’?

El único diálogo desde el comienzo fue cuando me dije que no quería escribir así como ellos, no quería pasarme cinco años puliendo diez poemitas como si fueran joyas, para luego publicar cinco de ellos creyéndome que eran el mejor ejemplo de esa escuelita de la ultracorrección, la moderación y el buen tino. Ellos creyeron que hacían obras que decantaban todo lo mejor de la tradición lírica nacional, negando todo exceso, todo desborde, toda mancha, acaso como si la vida misma no lo fuera. Conocí a varios poetas de ellos, todos me decepcionaron. No tenían un discurso sobre el ejercicio de escribir, no estaban pensando el mundo, no querían construir nada en este nuevo escenario nacional que era el ‘fin’ de la dictadura. Una manga de ilustradísimos ignorantes. Sólo podían hablar de literatura, y ni siquiera, sino que de historia de la literatura, de traducciones, de editoriales y nada más. El sentido vivo de la poesía que yo quería no estaba allí. Ellos fueron la mejor escuela de lo peor para no escribir como lo hicieron. Absolutamente fomes, muertos, polvo.

En entrevista con Bruno Vidal dices que tienes una paranoia con los 90’, ocasionada por la actitud de Rafael Rubio en la PUC. ¿Crees que la molestia que tienes hacia los noventa se justifica en los textos de los poetas de los 90’ o sólo a actitudes de los mismos?

En realidad más que paranoia es un estado insomne en cuanto a lo que para mí significa, y significó desde hace diez años, la literatura y en especial la poesía que es la zona muda donde se inscribe lo que hago. La poesía que se escribió en los noventa en realidad para mí no fue más que borraduras, pactos de silencio y blanqueo que desactivaron toda forma de dispositivo político y disruptor en la literatura de esa época: narrativa y poesía. Evidentemente hubo obras, o parte de ellas, que se escaparon como las de Yanko González y Germán Carrasco, y uno que otro más, pero en términos generales no se salen de la tradición españolizante del 27, o de la escuela gringa del objetivismo, o del pesado lastre de Parra y Lihn. Rafael Rubio es sólo un síntoma de dicho proceso, (y ahora más con el síntoma del espaldarazo del Cura Valente y el doble espaldarazo del Premio Neruda), de hecho con él hemos tenido una extensa y bizarra correspondencia por correo electrónico en el cual explaya su inquina, que yo leo como resentimiento, y yo le digo cuan pelafustán puede ser un corderito disfrazado de oveja. Me da risa. Por otra parte, leo las obras minúsculamente inofensivas, -no inocentes porque no lo son, de hecho es al revés- escritas con el miedo a no querer hablar de un tiempo y un espacio al que pertenecían, encerradas en sus bibliotecas mentales, sumamente literatosas, limpiecitas. Allí no veo más que el aprovechamiento de un renacimiento del campo cultural universitario (no digo academia porque en Chile no existe), el cual se autoimpuso una labor de salvaguarda de la literatura chilena, y en ese gesto violento y transaccional se dieron cabida estas poéticas enlodadas en la tradición más líricamente reaccionaria como la del soneto o el madrigal de fácil lectura universitaria o una en que imitaba hasta el más mínimo gesto del difunto poeta chileno de moda, hasta sus peores vericuetos versísticos. Vi las obras de todos esos poetas y me parecieron tan nimias, muertas, carentes de fuerza, de la vida misma que las llevaba a estar escritas. El miedo escrito, que a mí me aterrorizó.

¿Te interesa el trabajo de alguno de ellos?

Como te decía antes, leo lo de Yanko González me parece bien, aporte. Lo más delirante de Germán Carrasco y Javier Bello igual. Los cruces de Gustavo Barrera y Antonio Silva me parecen también algo súper interesante. Y un par de autores que se aislaron de ese mundillo y crearon obras que se escapan a todo como las de Piero Montebruno y Morales Monterríos. De ciudades fuera de Santiago, y de esa época, me llaman la atención lo último de Christian Formoso de Punta Arenas, de Juan Herrera en Concepción, no sé. En realidad, lo más que se escapa, lo más que busca nuevas formas y formas de decirlo, me gustan. El resto es soberbia y fácil continuidad de la continuidad de la continuidad, que en tiempos de riesgo como este siempre se celebra y se sobrevalora.

En algunas entrevistas y escritos, la novísima acusa a los 90`de fascistas y los 90’ acusan a la novísima de fascistas, ¿por qué crees que pasa esto? Yo lo veo como una necesidad de ambos por deshacerse de un fantasma que anda rondando por ahí y del cual nadie quiere hacerse verdaderamente cargo.

El fascismo es un fantasma que aún anda dando vueltas en Chile, y en realidad es más que un fantasma, sino un monstruo real con nombres y apellidos, pero existe un fascismo literario que tiene que ver con el conservadurismo (escritural), la doble moral (entre el papel y la vida), el afán enfermizo de economizar (lenguaje), el gusto por lo correcto, la bella forma, la concisión del poema, entre otras muchas características. Incluso para darle más sentido a lo de fascismo podría agregar que la mayoría de ellos hace clases de literatura en universidades en manos de ex militares y grupos ultra católicos de derecha, que sí son fascistas. Entonces el fascismo que ellos verían en nosotros no sé de donde vendría. ¿De recibir una beca del Consejo de la Cultura? ¿de salir en La Nación? ¿De estar en youtube?, de verdad, no lo sé. Habría que preguntarles a ellos. Es más, en mucha de la poesía de hoy, por ejemplo de Pablo Paredes, de Diego Ramírez, de Felipe Ruiz, de Arnaldo Donoso, incluso mías, aparece la palabra fascismo como tema, como metáfora, como tensión y fuga de escritura; no hay miedo de él, pero si buscas en los libros de ellos jamás verás una referencia a eso, ni a nada que tenga que ver con las instancias del poder, en ninguna de sus aristas. Yo lo tengo súper claro, incluso hasta puede ser una obsesión. Y Chile, por lo demás, cada día me resulta más enfermantemente fascista: su proceso de Hiperdictadura es absolutamente vertiginoso, su estado policial, represivo y de vigilancia extrema es desolador.

¿No crees que las poéticas de los 90’, digamos chatas, temerosas y encerradas, como las describes, son producto del mismo miedo histórico en que se gestaron? En ese sentido, creo que la novísima fue afortunada porque se generó en otros espacios más adecuados para presentar los proyectos de escritura (digamos un escenario de democracia, principalmente); es decir, de partida no se pueden equiparar en términos de escenarios de gestación y desarrollo. ¿No crees finalmente que para que existiera la novísima debieron existir los poetas de los 90’, son parte de un mismo recorrido? Digamos, ¿ustedes como sus hijos rebeldes? ¿Un cierto amor/odio?

No creo que su cobardía sea producto de ese miedo histórico, pues si fuera así no se habría gestado la Escena de Avanzada o ciertas poéticas muy arriesgadas desde mediados de los 70 hasta fines de los ochenta. El contexto de catástrofe que se vivió fue uno de los alicientes para que se iniciara esta indagación en y por el lenguaje. Es decir, al ver la paranoia dictatorial por coartar el lenguaje, el habla, los decires, tanto sociales, literarios, publicitarios, etc. los escritores quisieron potenciar ese dispositivo de disidencia que ahí había, por tal sus obras se densificaron en todos los niveles de expresión, y este fenómeno no se dio en los noventa, incluso siendo que ya publicaron cuando la dictadura militar había terminado. La propia década del noventa fue donde se vio con una nitidez insólita la dictadura del mercado, la misma que los cómplices de Pinochet idearon para seguir en los turnos de poder, y de ahí hasta ahora no mucho ha cambiado. Los mismos funcionarios del régimen son los empresarios que se reúnen con la Presidenta para ver los temas sociales. El blanqueo en Chile funcionó y esas poéticas como esas narrativas de la época fueron el coro fingido por un nuevo país apolítico, descomprometido (sic), y sin memoria, cosa que lograron. Es por eso que la novísima tiene ese carácter político tan marcado, porque hay una deuda, un tema pendiente entre el poder público y privado con respecto a la disidencia y el inconformismo que nace desde las artes. El hecho de que no estemos en dictadura no significa que haya libertad de expresión así en términos prácticos, pues el ruido que se genera desde los medios, las campañas políticas, la publicidad son formas de hacer callar a los disidentes, aislarlos. Por tal la novísima tuvo que hablar fuerte, decir con claridad y a vista de todos lo que pensaba, y eso fue lo que aún molesta, el hecho de que hablemos directamente tanto en un diario, como en los mismos poemas. A la otra parte de la pregunta la respuesta es categórica: no. O sea, la novísima no nace como reacción a los noventa, de hecho para caso nadie fueron tema, más que para mí como gesto de corte y para un par más de nosotros. Los noventa no nos importan en absoluto, son sólo una parte del iceberg que sí nos importa y es la relación entre poder, fascismo y escritura. Los noventa fueron víctima de eso, y no los causantes. No hay parentesco escritural, no hay puentes, ni siquiera diálogos más que estas mínimas polémicas. Sus obras son absolutamente prescindibles, no hay odio, ni pena. No hay nada.

De la novísima

¿Qué es la novísima, quiénes son parte y en qué sienta sus bases?

La novísima fue un nombre que se le asignó a un conjunto de escrituras que aparecieron desde el año 2000, emparentadas por la amistad de sus autores y por la correspondencia en sus espacios inaugurales de circulación. Una de sus señales es que acerca la noción de joven poeta a lo que significa el inicio de la mayoría de edad, es decir, fue una instancia en que muchachos y muchas de alrededor de 18 o 19 años comienzan a escribir sus proyectos personales con apuestas estéticas más bien cercanas a la experimentación, la radicalidad, el riesgo escritural, y que por una suerte de suerte de amigos estamos ya caso celebrando diez años de trabajo ininterrumpido. No es más que eso. Ha corrido mucha tinta sobre la novísima, la mayoría malintencionada, pero está bien, era lógico que pasara. Las poéticas de Paula Ilabaca, Diego Ramírez, Pablo Paredes, Felipe Ruiz, Gladys González y algunas más son desde su momento mismo de escritura una interrupción y una problematización desde varios ángulos. No hay manifiestos, ni reuniones secretas, ni nada de eso, simplemente un grupo de amigos primeramente, luego una pandilla poética como dice Paredes y ya. Todos escribimos sumamente distintos, leemos cosas distintas, nos movemos en discursos y tensiones distintas y eso es uno de los valores agregados, su misma heterogeneidad nómade. Algunos han querido aglutinarnos, pero sin duda el corpus se escapa solo de esas categorizaciones, ya que sólo hay que leer, que es lo que menos se ha hecho en estos años, sí hablar, y mucho, pero son pocos los que han leído todo lo que ha significado la novísima. No es más que escritura honesta, sin miedo al error formal, y siendo el soporte de nuevas formas de rebeldías como el delirio y la ternura, entre otras.

¿Crees que un escritor deba trabajar como un gestor cultural en su posicionamiento más allá de la publicación de sus libros? ¿Por qué?

En Chile la mayoría de los poetas somos gestores culturales, porque nadie hace nada desinteresadamente por ella. Las instancias culturales del Estado no organizan actividades de poesía abiertas ni masivas, tampoco los privados, o sea nadie salvo los propios poetas que se mueven para llevar a cabo empresas como el mismo festival latinoamericano Poquita Fe que hacemos en Santiago, o como muchos más por ejemplo el Riesgo País que se hace en el sur de Chile. Los mismos poetas estamos obligados a organizar, por salud mental y ecología social, estas zonas de diálogo y visibilización comunitaria de la literatura, pues tanto el mercado, como las universidades y la misma indiferencia del medio son el contexto aciago para que las escrituras sigan en las mazmorras del silenciamiento o la ridiculización. No es farandulizar la poesía, sino que devolverle su estatus de socialización de discursos en un contexto artístico, en un contexto anómalo y que pone en jaque al mercado como tal, y al literario que se solaza en el éxito de ventas de cierta narrativa o de cierto tipo de ensayos o testimoniales. La generosidad de la poesía consiste en abrir espacios para otros, para los que están y los que vienen, también para los que ya estuvieron antes y fueron de igual modo generosos. La poesía abre puertas, derriba murallas y destruye ciudades en cada página, para que sea real se necesita de la parte de uno.

¿Por qué los novísimos quieren “fumigar” el pasado?

Los novísimos no queremos fumigar el pasado, pues ese gesto es una forma totalitaria de hacerse de un presente, y no es necesario. Es sólo renombrar zonas y escrituras que fueron silenciadas y dejar en claro la anodina cobardía de otras que hoy hacen lo imposible por adquirir un valor en el mercado literario, cueste lo que cueste. Y claro, hay pasado y pasado, evidentemente nos molestan ciertas conformaciones y sedimentos, por eso es que uno se refiere a ellas para problematizarlas aunque de su parte no haya respuesta, pues temen a la crítica. Eso de “fumigar” apareció en unas lecturas de cierta poéticas que hizo Felipe Ruiz amparadas en el fascismo escritural del que hablábamos antes y a manera de devolverles el juego se hizo esta referencia que evidentemente cayó mal a la primera y no fue leída con la altura de lecturas que necesitaba. También lo señaló Zurita, de que escrituras más poderosas anulan, u obnubilan, a las que no lo son, y todo esto tiene sentido en la manera de ver más simple la historia de la literatura, no es ninguna acusación capital, ni nada que no se haya dicho con menos disimulo: ciertas obras devoran como hoyos negros a las que están a su alrededor, y basta mirar para atrás para darse cuenta. Es una especie de selección natural de las escrituras en una carrera no con la evolución sino que con la velocidad del mundo. No se puede seguir escribiendo como hace cien años siendo que lo que sucede en la realidad ya no tiene que ver con ese pasado, que por lo demás generalmente está diseñado como maniobra. La poesía más que nunca es un llamado de alerta a las condiciones de posibilidad del mismo género, y de los espacios de libertad y creatividad. Y es más, no son los novísimos quienes fumigarán a estas poéticas mediocres y miedosas, sino que los lectores que ven el mundo caerse a pedazos y ya no creen en la belleza, el bien y esa verdad que el conservadurismo literario ha querido mantener a la fuerza mediante beneméritos a sus cultores o al silenciamiento o la parodia rabiosa a quienes la han combatido, y quizá ese sea el lugar final de la novísima, haber sido hace diez años la piedra en el zapato a una continuidad timorata que también vio en la poesía de los 80 un exabrupto.

Del autoexilio

¿Por qué te fuiste de Chile?

En un momento Chile se me apareció como una pesadilla, tanto de sus políticas básicas hasta la instrumentalización que la extrema derecha hacía de todo lo que pasaba. Veo a Chile como una gran liquidación de un centro comercial global para que los poderosos del extranjero, en especial gringos y españoles, compren y destruyan lo que a su paso esté, me refiero a ríos, glaciares, bosques, comunidades indígenas. El Estado es cómplice de eso, incluso veo en el diario de negocios como se están licitando las aguas dulces y terrenos fértiles en el sur. Por otro lado, la doble moral mojigata me asquea, se impone como voluntad social y ante la cual no hay respuesta. El gobierno socialista se olvidó de su base: las personas, o como ahora ya no dicen, el pueblo. Todos somos usuarios y no ciudadanos. Las autoridades políticas, de centro derecha casi todos, no hacen nada por intentar mejorar algo, sólo quieren robar lo más posible antes de que cambie de coalición el gobierno, y los que quieren un cambio han sido expulsados o sancionados. La derecha chilena es obediente a los dictámenes de Bilderberg. La masa está adormecida e hipnotizada con tanta estupidez. Chile va en muy mal camino, y las pocas alternativas de conciencia son silenciadas y no tienen visibilidad. Cuando estaba allá me daba mucha pena ver la manipulación tan evidente, pero ahora con distancia incluso creo que lo que le viene a Chile se lo merece. Por eso yo no quiero estar allí, aporté con mi grano de arena abriendo espacios, generando diálogos, moviendo personas e instituciones para que la literatura sea una primera llamada a un movimiento mayor de apertura mental, de libertad y creatividad sin tapujos. No hubo mayor respuesta, el egoísmo, el miedo y el desgano triunfó. El mercado es lo más importante, quédense con él, y que cuando termine de caer que también caigan los que de él mamaron. Me da pena por lo que pasará en Chile, en especial por mi familia y amigos. Acá en México, me siento cómodo y feliz, no es el paraíso, claro está, y muchos de los problemas antes enunciados en Chile acá también se dan, sólo que hay más oportunidades, más reconocimiento al trabajo artístico y se puede vivir de eso.

De [guión] y el proyecto literario

En tus textos apelas mucho al concepto de periferia v/s oficialismo, ¿te sientes un poeta periférico, marginal u oficial? ¿En qué sitio podríamos encontrar hoy lo marginal en la poesía?

Me gusta la tensión entre periferia y centro, u oficial, como le dices, pues lo primero que me importa afirmar es que ambas son conmutativas, móviles, intercambiables hasta los grados más insólitos, entonces por ahí comienzo a repreguntarme el destello de la periferia y el deslumbramiento de la centralidad. Por ejemplo, en un hospital un enfermo terminal es más central e importante que uno que se haya quebrado un pie, es decir, uno es hegemónico por su estado con respecto al otro, que en términos fuera de ese lugar sería absolutamente al revés. Entonces me nace la pregunta más profunda que es por los escenarios donde se instalan esos discursos, en vez de preguntarme si son periféricos u oficiales, o de otro modo, escribo desde la Manicomia, que es la figura heterotópica de la reclusión, de la clausura, de un espacio que es más que un lugar-otro, pero menos que un no-lugar. Un libro en una buena editorial, una beca de escritura, una entrevista en un diario no te hacen oficial, tal como una edición fotocopiada, o la renuncia a las distinciones o las lecturas en lugares “periféricos” no te hacen no oficial. Conozco a varios poetas que apelan a ese discursillo paternalista de la periferia, del margen, de la descentralización, pero al ver sus hechos uno simplemente se ríe. Por cierto, la poesía, al menos en Chile, siempre ha tenido cruces y tensiones con los poderes de turno, muchos poetas tuvieron cargos políticos o diplomáticos, desde los Nobel hasta ahora, también muchos colaboraron en los gobiernos antes de la mentada institucionalidad cultural. Lo que puedo decir de mí es que siempre me he sentido ajeno, externo, extraño al mundillo, desde lo que escribo que no se parece a nada de lo que yo conozca hasta como se me ha dicho mucho desde un tiempo hasta ahora: rock star. Término que no termina de producirme gracia y un poco de ridícula ternura. Sobre la última parte de la pregunta la verdad es que lo marginal de la poesía está en su estado natural con respecto al mercado, pero no con respecto a la tradición literaria chilena, pues allí la poesía es sin duda el género más importante, de este modo y como decía al comienzo, la marginalidad se mueve por espacios, cuerpos y formas de discurso que en contextos determinados se cargan de ese dispositivo político, pues cuando entendemos lo marginal como una opción política en serio nos acercamos más a la renuncia de la obra y de la visibilidad de esta, en un primer punto a lo Juan Luis Martínez, a pesar de que el hecho de tachar su nombre haya sido subrayarlo. Lo que en términos más sencillos quiero decir es que lo marginal es una figura literaria más, que a algunos les ha resultado muy productivo como chapa, y a otros les ha pesado como un castigo divino, por eso me quedo con la imagen de que el margen siempre está ahí como un recurso literario disponible para los llorones.

A ratos se acerca mucho a la narrativa. ¿Te sientes cercano a ese otro género y crees que alguna vez indagarás directamente en él?

Los géneros para mi son sinónimo de promiscuidad, de enlaces, de ires y devenires, me gusta su sentido de no ser ni querer estar fijos ni inmóviles, de allí que la escritura tenga esas zonas de placer, de travestimiento, de máscaras detrás de otras máscaras, me imagino que el engaño y la trampa en este contexto son interesantes, pues pierden su criminalidad o su ilegalidad moral se hace seductora. La novela en sí es un género prostibular, una especie de casa de citas, donde todo texto es bienvenido, siempre y cuando ‘pague’ lo que ella cobra como expectativa de lectura; por su parte, la poesía es más bien el diálogo que se produce en ese lupanar, múltiples voces de desconocidos que relatan intimidades, que susurran o gritan, que mienten para conseguir algo, un ensordecedor silencio. Pero si hay algo que no soporto son los cuentos, los odio, para mí son como un estreñimiento intelectual, un aborto fracasado entre una mala novela y un buen poema. No me gusta leerlos, ni verlos, ni mucho menos escucharlos. Prefiero su acepción un tanto bastarda de relatos, que son piezas más bien anómalas de una máquina inexistente, y no como los cuentos que se pretenden máquinas más chicas, pero máquinas, siendo que no lo son. Una novela o un poema pueden estar formados o deformados por relatos y ahí se produce algo interesante, pero no pueden serlo por cuentos, porque su pretensión y su ansiedad resultan insoportables. Sobre el hecho de trabajar en novelas, así como se entienden generalmente, tengo uno apuntes dispersos sobre una especie de biografía delirante de Tycho Brahe, astrónomo danés nacido a mediados del siglo 16, que construyó sus observatorios en una isla donde él era rey, mago y el mejor científico del mundo hasta que conoció a su discípulo Kepler de quien fatalmente se enamoró, o algo por ahí va la historia.

¿En qué proyectos trabajas ahora? ¿Qué proyectos tienes para este primer semestre de 2009?

Estoy en hartas cosas acá en México, lo primero es que con el poeta mexicano Yaxkin Melchy armamos el sello cartonero en DF, Santa Muerte, y estamos súper felices y a full con eso. En enero y febrero nos vamos por toda Centroamérica con los libros y haciendo lecturas y conversatorios. Luego seguiré acá en México dando talleres y conferencias. Se está traduciendo [guión] al inglés para la editorial norteamericana Marick Press, y algunas otras cosas también en checo y polaco, y sale la nueva edición de [coma] en LOM en Chile como continuación de la trilogía. Buena onda.

¿Quieres agregar algo?

Además, que visiten este link de Los Sueños Divinos (LSD) que es una selección que hice de toda mi obra escrita hasta ahora, y que abarca diez años de trabajo ininterrumpido:
http://www.scribd.com/doc/10041576/LOSSUENOSDIVINOS19992009

Entrevista realizada a comienzos de 2009.

jueves 16 de abril de 2009

OTRA GALAXIA PARA NUEVAS ESCRITURAS

NGC 224 de Héctor Hernández Montecinos

Por José Molina

“No hay poetas jóvenes, lo que existen son escrituras nuevas o nada” cita que expone HH en su reciente libro NGC 224. Esto es, ya no hay inmunidad para los que deseaban aparecer bajo la sombra del recato como las jóvenes esperanzas, apenas existe escritura o no. Lo más interesante resulta el salto con el que HH emprende el recorrido por esta nueva galaxia: NGC 224. Escribiendo en los márgenes, no de las páginas sino de las ciudades, los poemas son trayectos, inician en São Paulo y terminan en Buenos Aires o entre Lima y San José, de Zacatecas a San Cristóbal pasando por todos lados, el viaje no es metáfora y en el movimiento la escritura se hace más maciza. La partida, que aquí no es inicio, se inscribe como una larga despedida de Chile, “La interpretación de mis sueños,” con los rencores y la rabia que se producen en la separación –y “si esto no es un poema de amor/ no sé qué pueda llegar a ser.” Después el tono se reincorpora en la combustión interna, esa misma que inflama los Poemas para muchachos en llamas, en cuanto lo que es posible, lo que está enfrente: continuo renacimiento –magistralmente expresado por Eduardo Milán como “fénix de sí mismo.” Dinámica de reescrituras, “desde los ojos todo es reescritura,” nos dice el autor y esta nomenclatura propone una nueva dimensión a la estética del fingimiento de Pessoa: la experiencia es escritura pero la poesía es abandono quizá sólo observable desde otra galaxia y con telescopio. No por casualidad encontramos “como que quise vivir todo de nuevo/ desde los diecinueve años en adelante” en el poema “Mis muñecas aún lloran,” o “cualquier dolor es la excusa/ para un dolor mayor que se nos estaba olvidando” de “Autorizado a la invisibilidad.” Reescribir se convierte en compromiso para quien puede leer los avisos del tiempo y en el ABC de la lectura el mundo es revisión. De este modo HH, como todo valiente Héctor al defender lo que parece perdido, se da a la tarea de leer las luces de las ciudades y conformar nuevas constelaciones, atraviesa el bosque pero hace caso omiso de las miradas familiares y como buen sagitario apunta, por necedad o accidente, hacia las estrellas.

domingo 12 de abril de 2009

SOSTENIDA, EN LÍNEA, LA PERTURBACIÓN


Prólogo a NGC 224 (Ciudad de México: Literal, 2009)
por Eduardo Milán


1.- Este NGC 224 O Traga I de Héctor Hernández Montecinos se compone de una serie de estímulos al goce textual y a la reflexión por igual. Es un texto de frontera: a veces de un lado, a veces del otro –del lado de allá o del lado de acá de la poesía siempre es poesía la verdadera poesía. El lector sabe –o no- lo que es la verdadera poesía. La poesía de Héctor Hernández Montecinos tiene algo de iluminación –juega con la iluminación-, tiene algo de alucinación –juega también con esa pérdida de control-, tiene algo de visionario en el sentido de colocación de lo ya sido en un adelante que no dista mucho de este presente. Podría decirse que, paradójicamente, convierte el presente en visión. Pero no una visión de paisaje, objetual, perspectivista: una visión de las entrañas de un tiempo, este tiempo que se vive ahora. El presente tiene las vísceras abiertas en este texto, en este texto, no necesariamente en los textos que reescribe: leerlas, leer esas vísceras es tarea de augur que Héctor Hernández Montecinos, poeta muy de este tiempo, sin creer demasiado en nada pero con gran afecto por todo, acepta. El presente-ave pasa por el sacrificio de ser abierto. Lo que se ve es el resultado de esa mirada. Lo que se transmite –o a mí me transmite- no es tanto la visión de esas entrañas del presente sino la mirada entrañable -desolada, infantil, sin opciones, juguetona con su propia desolación, por tanto. El texto es, además, a su modo, un homenaje a México. Pero la nota final –la que descubre, no sus vísceras: sus velos, la que descubre no sus orígenes: sus fuentes- habla de reescritura. Hay que hablar, entonces, de reescritura.

2.- La única condición para la reescritura es que la voz que reescribe sea de una potencia contundente. Una voz de esta contundencia. La reescritura es un síntoma. Síntoma de qué? De agotamiento. De agotamiento de qué? De la no-reescritura. O sea: de la práctica constante de escritura original. Cabría preguntarse: ¿desde cuando no está agotada la pretensión de una escritura original? Literalmente, la escritura original es la que tiene origen, o, siendo un poco más tolerante, la que reconoce un origen en la literatura. Dónde ubicar ese origen? Relativamente fácil: en el lugar donde los que defienden la literatura de “los orígenes” deben ir a buscar. Pero no van. Van más cerca. Van sólo un paso atrás en el mito de que “los orígenes” viven en el pasado, son el pasado: van allí al momento antes, al instante antes, un segundo antes de que comenzara para la poesía la temible perturbación. La temible perturbación para la poesía es ese momento cuando la poesía empieza su tan temido desvarío que consiste o bien en autoproclamarse a los cuatro vientos que es precisamente eso: poesía, o bien en decirse que eso que es, poesía, no es poesía, no es más poesía, en decir que, en lo que le es relativo, ya fue. Eso, y la paradoja teórica de seguirse haciendo, es lo que los “herederos presentes de los orígenes” simplemente no pueden tolerar. Respuesta: ya que los herederos de los orígenes no van a buscar a los orígenes la fresca poesía entonces sobreviene la reescritura. ¿Qué es la reescritura? No el eterno retorno del origen sino el origen ubicado allí, en el presente del texto. En el presente del texto, no en el texto anterior: para un concepto de reescritura poética toda anterioridad es presente. De lo que se trata, finalmente, es de acortar el pasado, reducirlo a un presente más ancho, espacioso. A nadie se le ocurre –hasta donde sé y hasta este momento- reescribir “Coplas por la muerte de su padre” de Jorge Manrique. Tal vez porque se lo ha dado por bueno así. Esto es: es un clásico, tiene pasado y, como tiene pasado, tiene un lugar en la duración. O porque es una obra cerrada que no admite reescritura. Finalmente, algo debe haber en la obra que se reescribe que permite la reescritura, algo no acabado, incierto de arte incierto, o sea, “que podría ser de otra manera”. Algo así como la utopía: no sólo un no-lugar postergado por una acción ética que lo persigue sin encontrarlo sino la ubicación de un momento de “posibilidad”. O, en su punto opuesto, algo así como una invasión –lo que los Estados Unidos llamaban, cuando la invasión a Irak, “oportunidades” (“Bush: “Es posible que no hayan armas de destrucción masiva pero pueden surgir oportunidades”) y ahora Obama o Hillary Clinton insisten en llamar “oportunidades” (“hay que ver esta crisis como la “crisis” de las oportunidades”, dijo Clinton, porque, finalmente, nunca hay nada que esté, desde Lavoisier a Mao, perdido para siempre). Salvo el amor. Pero no el amor. Está claro.

3.- Se crea un riesgo: una escritura producto de variables. O un retorno brutal, negador, sediento de sedimento inamovible, de la recepción a una noción de literatura de “una vez y para siempre”, que prometa estabilidad, esa estabilidad que otorga precisamente ya no estar allí. Venga como venga, algunos poetas se cansaron de esperar que algo retorne más allá que el lamento que la gran mayoría celebra por apartarlos del “maldito presente”, como llamaría a este tiempo-en su defensa ante quienes lo maldicen o huyen de él- Carlos Martínez Rivas. Admirable en su valentía la escritura de Héctor Hernández Montecinos practica su propio ritual de tiempo, fénix de sí mismo.


viernes 10 de abril de 2009

Acheache es número 188 en el Ranking Literatura de Wikio

Hola
Acabamos de sacar nuestra clasificación Top de Blogs, ésta ha sido creada con el fin de ser una de las mejores de la web.
Te escribo ya que tu blog Acheache es número 188 en nuestro ranking Literatura.

Puedes ver toda la clasificación, además de ver como está hecha haciendo clic aquí: http://www.wikio.es/blogs/top .

Saludos cordiales,

Jérémy Graveleau
Wikio Account Manager

domingo 5 de abril de 2009

HH o la grafía del ser sin tiempo

Epílogo a Interminable (Lima: Zignos, 2009)

  1. Interminable: la enfermedad del amanecer

Si para los mayas existe una deidad del amanecer y su astro específico, confundido con estrella, para HH Montecinos este brillo se transformaría en una enfermedad y en el registro de sus secuelas, confundidas con los versos que se extienden por la página, como estrellas negras sobre un mar blanco.

Pues el amanecer, como la escritura, es nada más una performance que podemos convocar con la forma de esa enfermedad que permitirá la imaginación del devenir de nuestros signos, entrelazados a las pulsiones de la vida cósmica.

Todo libro debería ser un mapa de las estrellas, nos ha sugerido Mallarmé y toda obra debería ser interminable, se nos dice acá. Lo hemos presentido desde siempre, aun cuando muchas veces sucumbimos ante la imposibilidad. Nuestro entendimiento lineal del espacio y del tiempo representa las mismas geometrías euclidianas que Raúl Zurita (un paralelo fundamental de HH Montecinos) supo poner en crisis, a través de sus grafías del cielo, del desierto y de su cuerpo, el cual, siendo agua y fuego (como el lago de Atitlán y sus volcanes), completaría los elementos del Universo: una poesía total que anunciaba el actual colapso de la modernidad, con todo su vaho de destrucción y horror, pero también con el viento de las nuevas utopías por imaginar, soplando cálida y esperanzadamente.

HH Montecinos también sabe que ha sido el lenguaje una de las cartografías devastadas por este traumático final e inicio1 del milenio, y que el lenguaje mismo buscará su regeneración o su dislocación absoluta, ayudado por la condensación poética. Dicha síntesis debería encarnar en imágenes nómadas, móviles y permutables, consiguiendo una poesía capaz de integrar y armonizar las posibilidades más fabulatorias del testimonio y de la ficción, cuestionando desde su propia génesis el estatuto mismo del lenguaje llamado “poético”.

No hay frontera entre la escritura y la sangre, así como no existe principio, ni final.

De ahí que cuando Valéry nos hace visitar el cementerio del mar, quizás nos está invitando a sumergirnos en el agua y el aire donde los muertos serían los “monstruos celestiales"2 que ponen toda esa arquitectura léxica en movimiento, por virtud de la mirada y su perspectiva. De forma análoga es que Interminable coloca al lector, situándolo adentro del océano-libro, o de un lugar llamado El Desierto de la Ceniza, ya no como observador, sino como partícipe de algo parecido a un desorden biológico, cómplice de la escritura como alteración de su propio espacio síquico y como invasión de sus certezas emocionales, intelectuales, físicas y de género.

  1. Delirio y ternura: el fuego paralelo

Siguiendo a Daniel Pinchbeck y sus ideas sobre la profecía del cambio de era, el nuevo B’aqtun o Ciclo de Cuenta Larga de los mayas, a iniciarse el 21 de diciembre de 2012, no está referido al final armagedónico del mundo, sino a la clausura y ocaso de un modelo de humanidad ya caduco y el subsiguiente paso a una nueva dimensión, donde las instituciones políticas y económicas, las dinámicas sociales y culturales, más las relaciones humanas, deberían ser poéticas, lúdicas y humanistas.

La profecía es en realidad un arquetipo sobre un nuevo estado de conciencia global, cosa que habrá de cumplirse, como toda profecía, por la propia obra de nuestras mentalidades intercomunicadas de forma rizomática: la telepatía será el género literario del futuro, es lo que pienso.

Es quizás por eso que la poesía retoma ahora sus pulsiones más potentes, como metáfora tangible del Espacio-Tiempo y de la forma en que experimentamos la vida. El lenguaje reproduce el movimiento orgánico de la naturaleza y de la imaginación, de la misma forma en que los mayas reproducían el ciclo de los astros, a través del juego de pelota.

Lo anterior lo puedo deducir al leer Interminable.

También por lo mismo comienzo a desvariar, soñando que hay una revolución en marcha, silenciosa e íntima, personal y colectiva, humana y total. No hay comandantes, ni jefes, ni caudillos. Lo que existe es un enorme texto que todos deberemos escribir juntos.

Ésta es la militancia del delirio y la ternura, cuya proclama ha expandido HH Montecinos junto a muchos poetas más por toda la América Latina, ocasionando ya sus primeras contaminaciones en otros continentes y lenguas.

El delirio como exaltación metonímica de la imaginación y del sueño, sumándose a la ternura, como estado hiperbólico del amor, parece el maridaje ideal para conspirar las nuevas estrategias de salvar nuestra humanidad, frente a un mundo que se cierra brutalmente sobre sí mismo; delirio y ternura es la mezcla exacta de Interminable, una obra que despliega los diversos paisajes mentales de su revolucionario autor.

Claramente vivimos una guerra de ficciones, donde los relatos publicitarios de las grandes corporaciones, las telenovelas caudillistas latinoamericanas, el cine negro de las nuevas e inhumanas pornografías, los narcocorridos de la violencia gratuita, los reality shows del vacío, las canciones pop de la nada, las sinfonías de la dominación y las esculturas rancias del establishment, sólo pueden ser enfrentadas por poemas interminables, capaces de abrirnos las puertas a otros mundos y otras vidas. Se trata de poemas cíclicos, cuyo inicio y final desconocemos.

Interminable es la serpiente emplumada y una de las manifestaciones de su retorno. Leyendo este libro puedo asegurar que, en la guerra de ficciones que vive el planeta, podrá vencer la poesía, siempre y cuando hagamos uso del aquí mencionado Fuego Paralelo:

“Mi niño se asustó del Fuego Paralelo y quiso esconderse en una de esas casitas Nunca entres a una casa que no es tuya porque nunca podrás volver a salir Antes debes incendiarla con el Fuego Paralelo que es pura conversión y jamás muerte Dije esto y mi niño asintió mientras Paccha Mamma volvía a desaparecer entre las luces de los diablos escondidos en la suerte del idioma muerto”

  1. El poema perfecto: la página en blanco

Afirman los quichés que el amanecer es el propio acto de esparcir la simiente en el firmamento. La escritura podría ser, entonces, la agricultura del vacío o de los campos celestes y cada letra sería una semilla de luz, generando imágenes o metáforas-constelaciones, cometas que tocan nuestro cuerpo, nuestra tierra disolviéndose en agujeros negros.

Esto me pone a pensar que escribir en esta dirección, es decir, siempre hacia el margen derecho de la página, es una posibilidad agotadora y quizás un límite demasiado autoritario. Como si la tierra todavía fuese plana en nuestras mentalidades. Como si no hubiese ocurrido ya la revolución de los cuerpos celestes.

Pues si esta hoja es el universo total de la palabra, como sugieren tantos escritores modernos y su estúpido pánico ante la “página en blanco”, entonces sí hemos materializado la muerte y el final de la poesía.

Veamos que los concretistas brasileños (como deriva de otras vanguardias) desafiaron la dirección en que se escribían los versos, creando nuevas formas, nuevas orientaciones, ciclones de tinta y caracoles, gusanos y otras siluetas oscuras. De ahí que sea una lástima ver cómo terminaron, junto a sus epígonos, haciendo meras tipografías, geometrías euclidianas (salvo por el pirotécnico libro Galaxias, de Haroldo de Campos). La idea no era mala, pero siento que no supieron ir más lejos, como tantos. Ahora miro sus fotos, sus retratos y los imagino, a Haroldo y a Augusto de Campos, tan parecidos a Fidel y a Raúl, sólo que en lugar de Sierra Maestra y Estado Socialista, los brasileños han tenido Matorrales de Papel y Arquitecturas Universitarias. Una página es una prisión, como un Estado es un encierro.

A pesar de lo dicho, el impulso concretista fue el de ir hacia lo interminable, desentrañar lo que está más allá de la palabra y de la página donde la condenamos a morir. Como también el primer impulso revolucionario era hacia una victoria final de la solidaridad, la cual tampoco terminó de suceder.

Raymond Queneau tal vez estuvo más cerca de desafiar este fluir hacia el margen derecho, pues convirtió sus páginas en un origami mental y majestuoso. La poesía es un poco matemática y un poco de magia y una poca de brujería. El juego será siempre el principal desafío al vacío: es la forma en que nos tocamos, creando un espejo convexo adentro de la mente y el corazón del Otro, lo cual será la verdadera continuación de nuestra página, un documento eléctrico que se comparte, como un attachment que alteramos desde que lo vamos descargando. Su margen no es derecho, sino que no existe, no hay fronteras, sólo un viaje cíclico.

Interminable es la poesía como un ciclo sin inicio y sin muerte, la reescritura total como traducción de los símbolos vitales de nuestro devenir, la recreación infinita de las arenas del Desierto de la Ceniza, ese lugar donde alguna vez estuvo activo el Fuego Paralelo, que en realidad no muere, ni se apaga, porque nadie ha podido mirarlo y regresar a contar la historia de lo que no pasó. El que lee y escribe la poesía es un astrólogo espiritual y un cosmonauta que ha podido visualizar lo que esconden las palabras en su negrura, su tiempo es medido por un reloj que no se ha detenido, sino que sólo avanza y retorna de un segundo al otro.

Esto lo supe gracias a mi visita al abuelo quiché, quien me ha orientado en estos momentos de dudas y crecimiento.

Mientras él hablaba yo veía ese reloj tintineante al fondo de la sala de Oxlajuj Aj Pop, su aguja marcando un segundo y luego el segundo anterior. Yo lo miraba una y otra vez, con mucha insistencia, hasta que el abuelo me dijo: “los relojes occidentales son estúpidos, pues el movimiento de sus agujas está al revés, la vida camina hacia el otro lado”.

Sólo le pude responder que eso me recordaba a las grafías árabes y a los ideogramas de los chinos, quienes de esta forma criticarían el fluir hacia el margen derecho. El abuelo asintió ligeramente, para luego mostrarme las escrituras de cierto códice que él cuidaba como a un recién nacido milenario. Luego me sonrió y me enseñó los tejidos que él ha hecho del calendario y de la cuenta de los días, el trabajo de toda su vida.

Se emocionó muchísimo en aquel momento y, casi llorando, me dijo: “qué linda es nuestra escritura”, mientras besaba el códice.

Entonces entendí que ellos escribían hacia arriba, hacia abajo, hacia la derecha y hacia la izquierda, pues miran la página como la curvatura del cosmos. Física quántica avant la lettre, el que escribe no es un observador aislado, su propia escritura lo modifica y altera radicalmente, su acción constituye un devenir constante hacia afuera y hacia adentro, sin fin. Eso me trajo a HH Montecinos a la cabeza y al corazón; lo visualicé de memoria, a través del documental de la chamánica e interminable Stella Díaz Varín: ahí aparece el tremendo poeta de La Novísima diciendo que “el poema perfecto es la página en blanco, es cuando comenzamos a escribir que arruinamos su perfección”3. Y entiendo, entonces, al verso como una mancha, cuya suciedad despliega el rastro de nuestro delirio y nuestra sustancia material.

HH Montecinos nos demuestra, una vez más, que el lugar de la poesía ha sido siempre el de la locura y los panópticos traslúcidos. Será también una eterna agricultura del firmamento, la escritura de lo Interminable y el continuo nacimiento y muerte del mito.

  1. Chat: una galaxia

A: ok, hoy mismo hago algo

(además, estoy escribiendo sobre Interminable)

(lectura paralela al Popol Wuj)

11:17HH: ohhhhh

A: sí, sí, estoy relacionando

varios símbolos

sobre todo de “La aparición del día”, que aparece en Coma

HH: ahh sí... ese poema tiene una cita, que no me había percatado muy bien pero habla de algo así

11:18A: sí

11:19El Popol Wuj plantea

de una forma muy enigmática

el pasaje a la siguiente dimensión

una vez lo dijiste aquí, en São Paulo, que las nuevas revoluciones eran mentales

cuando discutíamos en aquel bar con los "periféricos"

11:20y más o menos esa es la coincidencia entre esas dos obras,

además de la siembra del amanecer…

HH: jejejej... ay qué lindo… pero no me acuerdo ajajajajaj

A: jejeje, yo sé

por esO

por eso

11:21no lo pudiste decir muy bien

HH: mucha cerveziña hahahaha

A: porque estabas medio tocado

jajajaja

y la garganta la tenías como seca

entonces nadie te oyoó

y la respuesta de una negrita ahí

fue decir un poema, medio bailando

justamente la oposición, cuerpo como referente de la lengua y paisaje mental

HH: jajajajajajjaa

jajajajaj

me encantÓ!!!!

11:22A: jajaja

entonces ese es mi texto

HH: que lindo A... que bacán que conviertas en estrellas esos momentitos, esos rayitos difusos de luz

11:23A: es lo que hacemos

y esto lo meto a reflexión también pensando en Galaxias de Haroldo de Campos, etc.

Zurita, diciéndome que los concretistas en realidad "no eran concretos"

etc.

es todo un devraye, como dicen en México

11:24 más bien gracias a ti, que me has ayudado mucho a entender la poesía, o a no entenderla

HH: naaaa... no me hagas llorar que ando sensible hoy jajajaja

A: ;)

yo creo que por eso te jalaba tanto centroamérica

11:25tenías que ir a la fuente

a una de las fuentes, a donde se escribió El Popol Wuj

HH: siiiiiiiiiiiii hay algo aquí que me llama, adoro Guate

A: y de repente eso ayuda a entender a Neruda y ASturias...

HH: te juro que me quedaría aquí en centroamérica

A: que inauguran la literatura latinoamericana, de cierta forma

HH: pero de verdad!! te lo juro!!

A: son como los polos de atracción

México-Guate

Chile-Perú

HH: siiiiiiiiiiiiiiiiii

11:26ES CIERTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

A: ahí veo yo las grandes contingencias

HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

qué alucinantee siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

A: lo otro sería el Río de la Plata, jajaja, bueno esto es ya hablar pendejada, sinsentido,

si lo queremos convertir en um t riángulo (de las Bermudas, jajaja)

y Xibalbá, o sea, la Otredad total, sería el África, los USA, Brasil, jajaja

HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

A: no me hagas caso, ando delirando

11:27y a partir de eso estoy leyendo Interminable

HH: que bacán A!!... me alegra muchooooo

11:28A: y ahí entiendes mejor la gran continuidad que es América Latina

al menos yo sólo así me lo explico

pero date cuenta, hay varios binarismos múltiples

México-Guate es como Argentina-Uruguay

o Perú-Chile, o América Latina-Brasil, portuñol selvagem

11:29HH: SIIII ES VERDADDDDDDDDDD

pero más bien zonas allí....zonas intermezzas.. áreas fronterizas que los unen... como si la separación fuera la unión

A: sí

11:30fronteras porosas

de hecho

Xibalbá es una frontera porosa

es la tierra de los muertos

pero al mismo tiempo quisiera imaginar

que es la zona de adyacencia de lo maya y lo mexica, algo así lo entiendo

o sea, geográficamente creo que sería algún lugar en Chiapas o Yucatán, jajaja

según el propio Popol Wuj

los quichés se consideraron el pueblo más poderoso

11:31porque son mestizos, toman la religión del otro

y ahí comienzan a dominar a los demás pueblos

para hacerse fuertes, viajaron a Xibalbá

a derrotar a los muertos

y hacerse mestizos

entonces, partiendo de esa dinámica

11:32empiezas a ver todas las porosidades

que yo creo que ahora, con todo este tránsito de poéticas en el continente

queda como más claro

HH: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

11:33el límite del poema es la vida misma y eso se pasa a loS límites de ese territorio, o sea límites en el discurso, en el territorio y en el cuerpo

A: exacto!

por eso los hombres de maíz

somos nosotros

el hombre de la producción, el que vende el maíz

(esto se ve en la novela de ASturias, HOmbres de maíz)

y el siguiente paso

11:34es pasar a la frontera de los paisajes mentales

eso es lo que anuncian para el 2012

HH: siiiiiiiiii

con Y estamos alucinados con el 2012

A: ajá, es eso pues

HH: hay un tráiler de una película que se llama así... es bacannnnnnn

está en Youtube

11:35A: sí, he estado viendo todo eso

y en las notas a esta edición del Popol Wuj también ves

que los pueblos de la región mesoamérica

tenían tránsitos con otros pueblos de norte y sudamérica

aunque eran contactos mínimos

efímeros

y relatados como mágicos

11:36y los incas hablaban de unos caminos

olvidé el nombre

que recuerdan la idea de Rizoma

peabirús, creo

HH: OHHHHHHHH SIIIIIIIIIIIIII

A: creo

HH: la américa prehispánica como un rizoma

A: eso es lo que es

por eso no se entiende con la modernidad

porque el modelo binario estado-nación

11:37no es aplicable

habría que intentar un bolivarianismo

pero rizomático

HH o el pasado en general como una gran rizoma... de allí que los mitos se repitan, (en su diferencia), se construyan pirÁmides... todo en si es una conexión incesante sin eje

A: sí, eso

no hay ejes

11:38la modernidad quiere instalar ejes

pero la vida no es así

las pirámides son como puntos nodales

del rizoma

HH: SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

ME ENCANTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

11:39A: jajaja, estoy algo volado

pero eso es lo que me he puesto a pensar

y sobre eso irá mi texto para Interminable

HH: ehhhhhhhh

11:40A: una narración

medio ficción

11:41y ojo, la Santa Muerte

también es ese conocimiento mestizo

para los mexicas los muertos eran lo más importante

eso temían los quichés, deliro, por eso viajan a Xibalbá

para entrar en contacto

HH: ah sip.. sipi.......la Santa Muerte es un ángel... es el mañana

eso me encanta

11:42A: sí, es la vida

11:43pienso que de alguna forma por eso vamos a México

en el plano cultural

como Cardoza, Monterroso, Bolaño

y otros

es una pulsión

11:44HH: siii es una pulsión... te juro, y pregúntale a Y... cuando nos quedamos donde Julio, la noche antes de venirnos a DF... la del domingo...Y y yo tuvimos unos sueños alucinantes...y sentimso que Guate nos queria decir algo ... tanto por la vez en Atitlán como ahora

super jevy!!!

pq él también soñó!!... los dos!!!

11:45A: ah, sí, además

Yaxkin

es un rey de Tikal

del Templo de las Inscripciones

donde estaba la inscripción más larga

que se ha encontrado

HH: ohhhhhhhh

A: y Y es medio peruano

entonces, es como entender

lo latinoameriano desde otro lugar

11:46HH: sí tiene eso de los dos... este chico es tan especial... sii es muy peruano y muy mexicano... super raro... me encantaaa

A: sí, es también una zona de adyacencia

al igual en el tema género

por eso yo descubrí también algo sobre mi sexualidad

11:47cuando yo era chiquito, me querían imponer ser el "gay" de la familia

pues mi padre no vivía conmigo

HH: órale

A: y no me gustaban las cosas rudas, etc.

tú ya sabes

HH: jajajaa

A: jajaja

HH: somos tiernos y delirantes!

;)

A: y de alguna forma yo me rebelé a eso

buscando mis propios contactos

y fueron las mujeres

las que se abrieron a mí

11:48entonces, yo soy transgénero invertido

porque tengo un ser femenino profundo

que se comunica mejor con las mujeres

como si fuera lesbiano, jajaja

HH: jajajajajajajajajajajajajaa

A: y eso es todo una zona de adyacencia

HH: claro... son zonas límites que se tocan

... oye A... dame 3 minutos... para meterme al blog de Santa Muerte y subir lo de Zura y regreso...

11:49A: sí, dale hermanito

HH: ;)



      Alan Mills

Guatemala, Año Del Viento.