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La escritura es la escritora de todo esto: se ha posesionado de todo lo que yo odiaba de mí. Me escribe y yo soy para ella una mera mano.·
Todo aquí habla de allá, de otra cosa.·
Olvidarse de todo es un modo de suicidio simultáneo: la vida se esfuma mientras más se vive. ¿Es una muerte que nace del sentido más revelador de la vida?. Los días pasan como las nubes, el cielo sigue intacto.·
La catástrofe que significa todo esto es una forma de llegar a una meta, un origen de algo sumamente desconocido, sublime.·
El poema se exhibe desnudo y su ostentación escandalosa es su miseria.·
Escribo sobre un tema que no recuerdo, busco en mi mente detalles de las imágenes y sólo está la sensación de que algo falta. Hay huellas y marcas de lo que ya fue, no están en mí.·
Me resulta ajeno incluso yo mismo. Lo contrario de estar muerto.·
Escribí todo esto ya antes, pero ahora quiero verlo en mi mente. El papel hace lo suyo, el tiempo se llevó lo mío.·
Alguien vigila todo esto, preguntarse quién es el que junta letras, las mira o las lee según una orden recibida.·
Sacerdote del secreto total. Una ficción de mi amiga que me hace decir que si hay que elegir entre vida o muerte, ya es muerte.·
Se es escritor por los errores cometidos. Las cualidades literarias están de más.·
¿Cuánto podré avanzar escribiendo esta noche?·
El sentido del humor es el sentido de la vida dice Kors. Líquidos en el cuerpo y el espíritu.·
He descuidado todo lo que era importante. Las letras dan luz y sombra, un poema puede ser el sol o las tinieblas.·
Que se escriba lo que nadie habría de escribir.·
Que la estructura sustituya a la historia, que la historia sustituya a los personajes, que los personajes sustituyan las situaciones, que las situaciones sustituyan los significados, que los significados sustituyan su referente.·
La distancia de esta ciudad consiste en lo urgente que hay entre su fundación y su destrucción.·
Ciudad, lago, nube, águila, serpiente, cactus, lo que seas.·
Ciudad que resplandece de noche. Bosques humanos invisibles.·
También, ciudades cuyas ruinas son su único monumento.·
Ciudad en ruinas, aunque del presente que significan doscientos años, creciendo día a día. País: color imaginario de un mapa.·
Se oye el lápiz sobre el papel, se siente el viento al cambiar de página.·
Mapa y poema son estruendo en forma de rectángulo, una expresión misteriosa de la redondez quebrada.
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Dudo que el rectángulo no sea un cubo. La mirada de un ángel es el tiempo de una nota musical. Escucho el más alto silencio.·
Abstracción. Imagen de la imagen de la imagen.·
El humor y el horror se incluyen desbordados.·
Escribir, dios mío, contra el tiempo. Todo se destruye a mi alrededor y a lo lejos hay un bosque y sobre él una aurora boreal. Es la entrada a mi fin. No dejo de pensar en eso. Está todo escrito.·
La realidad es un llamado para dejarse llevar por lo que la escritura sueña despierta. Dentro de mí algo se va, pero algo también llega.·
La vida humana teme a las convenciones. Los cobardes temen al qué dirán. La escritura es mi única libertad para que la idiotez del mundo no me entre por los ojos de la historia.·
Me vigilo al soñar. Cazadores y recolectores salen a mirar mi cuerpo tendido en el bosque. Hay una irresponsabilidad caótica de figuras y sonido. Estás tú.·
El deseo de que todo se destruya es la culpa por escribir. Ser ajeno a uno mismo hace bien.·
La vida está destinada a continuar dentro de los libros: todo lo que es ya fue. El bosque está lleno de peligros. Palimpsesto destinado a una nueva vida.·
Ver una historia a lo lejos que se trataba de uno mismo.·
Ver a todos los que tienen que ver con esta historia, pero sepultados por palabras.·
Sigo avanzando y mueren ideas y ganas de decir ciertas cosas. La rapidez de la escritura es como expresa su deseo.·
Este libro exige nacer. Quiere dar a luz. O él o yo.·
Notas, retazos. Parte de mi segunda trilogía de tres. Aniquilo el secreto al escribirlo. Un trozo de mi vida, es precisamente lo que quedará como desperdicio.·
Escribir para Kors, un tanto atemorizado de que el huracán se lleve absolutamente todo y el polvo sepulte mi mente.·
La mano es sangre, el papel es árbol, la tinta es océano. Todo lo que hay alrededor es vacío.·
Me dejo tentar. Es de noche y nadie viene.·
No me da miedo haberme equivocado. Era lo que había que hacer. Estoy solo y alguien me mira desde lejos. El delito es no querer ver.·
Encerrado en mí mismo todo me fue imposible, puesto que escogí al más próximo de mis semejantes.·
Reunir todas estas ideas, palabras, visiones como masas sonoras yuxtapuestas, confundidas en este borrador que es mi vida.·
Esto no se termina, comienza. Tu silencio me hace hablar solo, me hace escribir este poema.·
Mi enemigo soy yo y escribo todo lo que su soberbia me aterroriza.·
Nada hay, sólo universo mental.·
El caos es perfecto en su error y luz.·
Escribo sobre nada, me escucho.·
Escribo. Algo se oye en el caos.·
Lentamente amanece: me siento enfermo. Todo está enfermo. La luz y la tiniebla en este preciso momento son lo mismo. Se escucha lo lejos que estás.·
Escribir estas notas para todos ustedes, fantasmas. Les escribo porque no sabrán lo que quise decir debajo de estas palabras. Estoy en el momento de renacer o morir que son la misma cosa.·
Creo que acabo. Escucho como mi vida se va borrándome de mi mente impidiéndome la ordinariez de ser feliz. Se cierran los ojos de sueño y sólo quiero oír el silencio luminoso. Kors, escribo con palabras que nunca lo fueron.Ciudad de México, 4 noviembre de 2009, al amanecer.
(De Debajo de la Lengua, próximamente en Cuarto Propio)
(De Debajo de la Lengua, próximamente en Cuarto Propio)
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