domingo 24 de mayo de 2009

REVELACIÓN EN UNA CAVERNA Y OTROS NUCLEICOS

Reescritura de Meditación en un laberinto y otros extravíos de Javier Romero (Panamá, 1983)


No se duerme en mi mundo
pues mi cerebro es el sol,
nadie muere ahí es cierto
porque la luz es el párpado
entreabierto de la noche.

Hay veces que logro dormir
y soñar que era un río
con un corazón de musgo
rodeado de ángeles ahogados
y un plumaje de algas
donde antes había hueso.

Pero hoy tendremos que decir
que hay una porción de muerte
oculta en cada sueño
como una oscura calavera de caballo
o una foto en la oscuridad,
pues la muerte es la memoria del universo.

El verbo estaba vivo
dentro de los átomos
de los espejismos que concibieron
en las cavernas el destino de la roca:
la poesía rupestre.

Escucho en estas palabras
la luz de otras palabras,
estrépito de venas
a 170 kilómetros por segundo
y allí en ese agujero en el centro de la mano
hay un poema sobre Panamá
que menciona la voz
sea la de un arcángel
desde el futuro acercándose
con un gran secreto escrito.