viernes 20 de noviembre de 2009

Dos nuevas Reescrituras


SON RUINAS

Reescritura de Solares de mi amigo
Fabricio Estrada (Honduras, 1974)


Fuimos llamados a ser una mano del sol
ahí donde las piedras se disfrazan de catedral
hasta oscurecer la luz de la época,
las ráfagas de humo vuelven
con la fiebre y los planetas
alineados a medio camino del mar.

El país a nuestra espalda
regresa a sus sueños de piedra
que de nada sirven pues allí
se presiente la sombra para iniciar
su propio derrumbe
y luego comienza todo:
las muchedumbres en las plazas
como palabras abiertas
contra los buitres que convierten todo
en no más que jaulas hechas con carroña.

Todo oscurece.
Un escalofrío me obliga a encender
las luces de las noticias
mientras que a capa y espada
contra las máscaras muecas
sostenemos en pie los hoyos del cielo
para sorprender a Dios.

Los coreógrafos de la muerte
llevan anzuelos en la barba
y ensayan día a día
noche a noche
sedientos de los aplausos
y los crujidos de huesos.

Uno quisiera, por lo menos,
que tuvieran la decencia de entender
que la noche es un artículo de primera necesidad,
más aun cuando las ruinas
se apoderan de la historia que se va escribiendo
y que tal vez termine siendo un punto final
en alguna lápida abandonada.





BOMBARDEO DE LENGUAS
Reescritura de Parloteo de sombra de mi amiga
Damaris Calderón (Cuba, 1967)


Con qué nombre
llamaremos a una lengua
que me negó
en la sombra cómplice
de esta boca,
pequeña
miserable.

Se mueve de derecha a izquierda
a tropezones
como si estuviera
en un pueblo sórdido
q u e b r á n d o s e
en un panal de muertos.

Una ciudad atravesó esta lengua
la vi perderse,
rastrillaba sus palabras
en una esquina
pisoteada por el estiércol
de un caballo falso.

He intentado vivir sin ella
y con maletas
para amputar lo que sea necesario
como si fuera una franja desértica
en un país
idéntico a una calavera emplumada
picoteada y deforme
por el polvo y la sal.

Territorio y lengua
poseen un espíritu
que acumula sonidos,
durante la noche,
apostados
como un manojo de horas.

Yo, habitante
de las aguas del tiempo
escuché a las relucientes máquinas
del futuro,
bárbaras y monopólicas,
extenderse dentro de las bocas
de la humanidad
recuperando
lo que nunca fue de ellas.

jueves 19 de noviembre de 2009

NO ME FRIO



La Nación, hoy

miércoles 18 de noviembre de 2009

Tras bambalinas de la nota de La Nación



Aparece hoy esta nota en La Nación: http://lanacion.cl/hector-hernandez-zurita-me-leyo-cuando-era-un-pendejo-de-mierda-/noticias/2009-11-18/201824.html

No obstante, el texto previo que le envié me parece más interesante y contingente.
Aquí está en su versión original. Las preguntas son de Javier García.

-¿Qué significa para ti este premio?
R: Este premio, quizá el primero que me gano, el primero importante, tiene un significado especial por varias razones. Primero, yo no postulé, de hecho no participo en concursos de poesía, fue un jurado que me lo dio y eso tiene un mejor sabor. Segundo, el día que me llamaron de la Fundación Neruda acá a México cumplía exactamente un año en este país, entonces tuvo mucho de emoción y significado personal, pues salí muy triste y con mucha rabia de Chile. Y tercero, ahora en 2009 cumplo diez años desde que empecé a escribir, allá por los talleres de Balmaceda 1215 con Sergio Parra donde hice mi primer poema. Entonces te fijas que hay varias razones super personales, hasta casi sentimentales, que le han dado una razón especial a este premio. Me siento muy contento, también muy tranquilo. Es una tregua con lo que sentí al salir de allí. Ahora que regreso a la premiación a mediados de diciembre no sé con qué país me voy a encontrar, y eso sí me pone nervioso, pues si al salir de Chile vi la imagen de una pesadilla no quiero que al regresar ahora esa pesadilla sea real. Por último, es especial también porque el Premio Neruda está destinado a poetas cercanos a los 40 años, y yo aún tengo 29, me dijeron que era el poeta más joven al que se lo han dado.


-Has dicho que "escribo desde la Manicomia", ¿cómo se refleja en tu escritura este concepto?

R: La Manicomia fue una metáfora que hice, un simulacro de un lugar donde se vive un espacio de clausura, de abuso, era la imagen de un siquiátrico, de un hospital, de una cárcel y de un convento, que es más o menos como yo veía a Chile y a Latinoamérica en general. Encerrada y atrapada por poderes que obligan y te condicionan como un demente, un enfermo, un reo o un moralista. Entonces mi escritura surgía de ese espacio, de esa condición a la cual yo quería enfrentarme, de hecho ahora sé que eso que yo sentía como Manicomia se llama Hiperdictadura, concepto con el cual he venido trabajando hace un tiempo y que perfila mejor esa situación que me interesa de emergencia de la literatura, un estado de excepción en la poesía que muchos no han querido ver, ya sea por conveniencia o por ignorancia. Yo me siento algo así como un terrorista de la escritura en esos términos. Desde el “No a las respetables putas de la belleza...” hasta “La interpretación de mis sueños” hay una honestidad política que primero parte conmigo mismo y luego con el mundo que quiere intervenir, y no sólo contemplar.


-Eres la "voz" más visible de la poesía novísima chilena ¿Cómo ves este movimiento actualmente? ¿Qué opinas de la poesía chilena joven?

R: Lo que se ha llamado “novísima” es un fenómeno que aún a diez años de haberse conformado y de haber propuesto estéticas en contingencia sigue dando frutos. Este grupo de autores y autoras está en plena producción, tanto en Chile como en Latinoamérica. Todavía me siguen alucinando los poemas de una Paula Ilabaca o de un Diego Ramírez, entre varios otros de la “novísima”. Fue y es un refilón importante para mí, pues cada uno de nosotros sentía que estaba escribiendo en la clandestinidad y al encontrarnos nos dimos cuenta que era más bien una sensibilidad común que creaba una mayor diferencia entre las propias escrituras. Algunos ven como institucional u oficial a este grupo, y más aun, con el premio pues, pero lo primero es lo primero: leer lo que se escribió y cómo se escribió cuando no muchos se atrevían a hacerlo. Además muchos creen que la “novísima” se instaló como un discurso centrista o con afanes protagónicos en la escena de la poesía chilena, y siempre dejamos en claro que hay muchas estéticas más, dentro de lo escrito por jóvenes. Actualmente veo mucha trinchera en contra la “novísima” pero están confundiéndose de enemigo, o los hicieron confundirse.


-¿Raúl Zurita ha sido clave para el desarollo de tu obra? ¿por qué?

R: Raúl Zurita fue mi primer lector hace diez años, me acuerdo cuando me pidió todo lo que yo tenía escrito hasta ese momento y le di tres mamotretos que sumaban casi mil páginas. Desde ese momento él me dio la confianza para seguir, para no ponerle límites a la escritura. Yo tenía 19 años y era un pendejo loco de mierda. Fue ahí también que empezó a leer toda esa poesía nueva que estaba en ‘los extramuros del mundo’ (Verástegui dixit), y fue un apoyo saber que un poeta de su magnitud se interesara por leernos y conocernos. De hecho “Cantares”, que provocó tanta polémica, es la primera antología donde aparecemos todos nosotros, no hay otra en Chile. Nadie se dio la molestia de hacerla. Entonces, lo que significa Zurita para mí y para muchos de los poetas jóvenes y no tan jóvenes que prefieren el insulto snob que la honestidad de agradecer es super grande, tal como pasa con otros poetas que han estado allí desde el comienzo como Carmen Berenguer, Soledad Fariña, Carlos Cociña y varios otros más.


-En entrevista con Claudia Apablaza dices que uno de los motivos por los que te fuiste de Chile es "la instrumentalización de la extrema derecha hacia todo lo que pasaba". ¿Qué quieres decir con esto?


R: Sí, como te decía antes, me fui de Chile con mucha rabia, mucha pena. Bastaba ver la violencia excesiva ejercida contra los pingüinos o contra los mapuches por ejemplo, o ver como el mercado mismo dejaba empelotas a la sociedad civil, pasando desde la colusión de las farmacias hasta los temas de la pastilla del día después, la usura de los bancos o las casas comerciales, la mala onda del mismo mundillo literario, todo eso me sumó y creo que me abrumó, pues detrás de todo había un solo enemigo: el fascismo. Eran varios rostros pero era un mismo mal el origen de eso. La derecha como la izquierda ya se me aparecían como una sola ameba afiatada en el mercado y la democracia, como slogans, y su única diferencia eran los temas valóricos, en tanto que la derecha decía “no” y la izquierda decía “podría ser tal vez”. Ahora que estamos ad portas de las lecciones presidenciales siento mucho temor a lo que pasará. No quiero un país fascista, pero tampoco quiero un país conservador, ni un país utópico. No quiero un país sicoseado con la vigilancia, no quiero un estado policial, no quiero una sociedad de control. No quiero una hiperdictadura.


-¿Cuáles son las performances más importantes que crees has realizado? (Sigues haciendo en México?).

R: Empecé a hacer performances con Paula Ilabaca en nuestros primeros años de Universidad, te hablo del 98 o 99. Eran más bien salidas de página de lo que estábamos escribiendo en ese momento. Les llamábamos “acciones de oficio”, no estábamos pensando en el arte, ni siquiera sabíamos lo que era el CADA. Sólo sentíamos que esa poesía necesitaba otros espacios de expresión crítica, por eso hicimos cosas bien surrealistas en la PUC, que molestaron a mucha gente, salimos a la calle, hicimos videos, en realidad de todo. Fue muy lindo. Luego hice algunas cosas más por mi cuenta, las dos últimas fueron una escenificación de una canción suicida de Gloria Trevi, en Santiago, con corte de manos incluida, y otra en Berlín donde parodiaba el exotismo de lo europeo hacia lo chileno-mapuche. Acá en México, y gracias a un Fondart estoy terminando una investigación que, por cierto es también mi tesis de doctorado, sobre las acciones de arte en Chile durante 1973 y 1989. Es un trabajo super interesante y hay mucho material valioso, ya no sólo de CADA o de las Yeguas del Apocalipsis, sino que también de artistas como Hernán Parada, Víctor Hugo Codocedo, Elías Adasme, La Tribu No, etc.


-Has publicado, como dice la información de tu obra que cirula en internet, 18 libro en nueve años ¿Cuál sería tu próximo proyecto de obra ante estos títulos?

R: Sí, varios de esos libros son antologías de mis textos que se han publicado fuera de Chile, lo cual ha generado varias reciprocidades entre la poesía chilena actual y la de esos países, ha sido un puente para varios poetas jóvenes. El libro que está ahora casi en imprenta es “Debajo de la Lengua”, aparecerá por Cuarto Propio las primeras semanas de enero de 2010. Es la segunda trilogía que hice, si bien es cierto aparece reunida en un solo volumen, son diálogos escriturales con Perú, México y el resto de Latinoamérica respectivamente, lugares donde he estado, vivido, convivido. Es un libro grande, quizá cuatrocientas páginas, donde apareció un nuevo tono, muy distinto a lo anterior. Esto es más poema poema y menos experimentación. Es un libro muy emotivo, es una bitácora de un viaje de las ganas de morirse. También está por venir la reedición de “[coma]”, que es el segundo volumen de la otra trilogía que ya empezó el año pasado con “[guión]” (LOM). En ensayo Cuarto Propio también editará no en mucho “El Arte Irresistible: Acciones de arte en Chile (1973-1989)” y en novela ya tengo un compromiso editorial en Perú.



*Por cierto el detalle de la nota en el periódico
de los departamentos en Lastarria no es en absoluto cierto. Ojo.

PANOPTICO

El Mercurio, hoy

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La Tercera, hoy

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La Tercera, ayer

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La Nación, ayer

lunes 16 de noviembre de 2009

EMBARCADERO Y OTROS SUEÑOS (o la visión nocturna del océano)

Reescritura de Abrazadero y otros lugares de Roy Sigüenza (Ecuador, 1958)



VOCES OLVIDADS


¿Será la luna esa rodilla en el cielo?
pues la noche camina
delante de unos perros monosílabos

no.
Suena el mar y sueña
bajo unas estrellas congeladas
y aquí estoy yo
frente al ojo de la muerte que me ve
de espaldas ante el bullicio
que es la humanidad,
esa forma de llegar a ser más que el océano
o también una forma de perderse ahí.




MAR QUE HABLA


Si el mar fuera liberado y comenzara a hablar
su risa se leería en la arena
y el sol quemaría su significado

Las embarcaciones seguirían el contorno de las letras
y las playas serían milenarias bibliotecas

El agua anuncia sus ideas
de fósil resucitado

El cadáver siempre piensa que su fin es el fuego
y que entre el cuerpo y su escapatoria
la noche no es más que un cuarto oscuro
con fantasmas quemándose.

Oigo cantar al mar
y su lengua va y viene
como un extraño camino en el paisaje
donde se ha visto pasar
a la muerte que recorre y observa
las olas que sólo ella sabe leer.

*

El alcohol es una oportunidad
para ver todo el brillo del océano
dentro de una botella
y escuchar el verdadero rumor
de la fiesta en una playa
que desaparece y se alimenta
de la carne prohibida.




DEVÓRATE LA NOCHE


Vi a un hombre devorándose a una noche
lo conocí en un parque
dormía ahí sobre otros cuerpos
pues ningún hotel lo quería recibir
y a veces dormía en el monte, en autobuses,
en el mar o cantinas.
Llevaba sobre sí la sombra de una mano
que le procuraba consuelo
y lo cubría del rito de la lluvia
o de las miradas desdeñosas
que esperan que todo sea rápido
y pase como la muerte.

*

Se olvidó de todo
lo que estaba dentro de su corazón,
lo puso sobre las piedras o las ramas
o en la espuma del mar,
bajo las patas de los caballos,
en un lodazal, entre los muertos
que también buscan abandonar este mundo
luego que los pies inician el vuelo.

*

Peregrinó huyendo del amor
y aquí yace hoy
(a salvo de sí mismo)
no muy convencido aún
de que la muerte le fue infiel.




LA OBRA DEL OJO


Yo no sabía si quería escribir este libro
y me temblaba la lengua
como un animal de miedo
que ve como se le caen los ojos al suelo
cuando imagina su cuerpo sin cabeza.

*

De niño los insectos jugaban conmigo
y era un héroe con los bolsillos
llenos de ojos luminosos
que le robé a la noche
en la cual todo lo penetrante
consistía en saber lo que uno no quería ser.

*

Vacía tu rostro en este río
y bebe antes que te hieran los pájaros
o que desoven en los restos
de tu nombre y de tus huellas.




CUERPO CELESTE


Niño de las estrellas, cuídate de ti,
no te acerques a tus huesos
y que tus ojos no te pillen en mitad de la noche.
No escuches música más oscura
que tus ojos. No desees nada
que parezca deseable para el mundo.

Ayer te vi jugando con el aire
en una ruta de fieras,
ibas a salvo de la muerte que significan
los que aplacan la sed de su cuerpo
con el agua que también beben los pájaros
cuando anuncian fatalidad.

*

Los que se van
son los que dieron su vida a la muerte
y su cuerpo al reino animal
donde el rostro se parece
a una herida de la supervivencia
siguiendo el fresco olor de la desnudez.

Nadie o pocos habrían quemado sus lenguas
antes de dejarse arrastrar por el viento
que pronuncia una y otra vez
lo que el mar quiere olvidar.
Abre la cortina de la mente
que la luz está ahí
aunque la hayamos perdido para siempre
como todo lo que permanece
bajo la atenta mirada de hoy.
Tú y yo somos recuerdos fortuitos
y escribir poemas es inventar algo
que aún no sé qué es,
el paisaje humano me parece
sólo una forma provisoria de decir
que la escritura es una ofrenda perdida.




Ciudad de México, 16 de noviembre de 2009.

viernes 13 de noviembre de 2009

Lista de deseos para una nueva democracia.


Amigos y amigas poetas:

Como ya algunos sabrán viendo este blog estoy a full terminando mi querido Debajo de la Lengua, libro que saldrá en enero en Chile gracias a la confianza y al cariño de las chicas de Cuarto Propio. Este libro me ha costado la vida y es lo más parecido a ella en cuanto he podido escribir. Quiero terminarlo con una reescritura de un “poema" de Allen Ginsberg que abre Muerte y Fama y que se llama "Lista de deseos para una nueva democracia para el presidente Clinton".

Me gustaría que reescribamos ese poema, en especial, pensando en nuestros presidentes latinoamericanos de hoy y de mañana y que sea de algún modo un llamado de atención de nuestra parte hacia ellos en estos bicentenarios y en este momento histórico. La idea es que no sean ataques personales, sino como proposiciones o deseos tal como el poema de Ginsberg.

Son 26 estrofitas, cada poeta reescribe una y la agrega como post y yo al final elegiré las 26 más afines para poder componer esta reescritura como un cadáver exquisito, pero más bien como una lista de deseos y reflexiones para este nuevo siglo. Ojalá se entusiasmen con la idea.

En este momento no tengo scaner acá, pero lo puedo fotografiar y subirlo pues no lo pillé en la red. O mejor si alguien tiene el libro y lo puede scanear y subir.

Así me gustaría terminar este libro, con un llamado de nosotros al mundo, pues a la política le falta más poesía y a la poesía mas política.

Mi corazón


.h.h






martes 10 de noviembre de 2009

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